Mireia Belmonte, en conficto con la Federación por no tener un fisioterapeuta

AMADOR GÓMEZ MADRID.

Mireia Belmonte reconoció ayer que continúa «en proceso de encontrar un fisioterapeuta» que ha reclamado a la Federación Española de Natación (RFEN) y al Consejo Superior de Deportes (CSD), porque considera «vital» esta figura para su preparación diaria después de la experiencia que sufrió en 2015, cuando sus lesiones en los hombros le impidieron participar en el Mundial de Kazán. «Yo pienso en mis necesidades y seguimos esperando disponer de un fisio. Si después se puede beneficiar otra gente, ya se verá, pero considero clave tener un fisioterapeuta», insistió la campeona mundial, olímpica y europea tras la firma de un pionero acuerdo firmado por la RFEN con Yamaguchi para que los nadadores españoles puedan hacer doce concentraciones en esta ciudad japonesa, con todos los gastos pagados.

«Un 'fisio' es para un deportista como un mecánico para un coche, y yo no lo tengo», lamentó hace una semana Mireia Belmonte, antes de reconocer ayer, en la sede del CSD, que sigue esperando un profesional que le ayude en su recucuperación física. «Un fisio es lo mínimo que necesita un deportista y espero que se pueda solucionar ya esto, porque para entrenar bien necesito seguir un ritmo de recuperación normal y corriente. No pido nada del otro mundo», admitió Mireia ocho días antes tras un acto publicitario celebrado en Madrid.

También reiteró ayer la catalana que su próximo reto es batir el récord de Europa de los 200 mariposa, lo que intentará en el campeonato continental que se disputará en agosto en Glasgow. «Estoy haciendo mucho trabajo en agua y en seco. El Europeo está en medio del ciclo olímpico y me gustaría batir el récord en piscina de 50 metros, o al menos acercarme a él», apuntó la mejor nadadora española de la historia.

Convenio con Yamaguchi

Mireia reconoce que el convenio firmado ayer con Yamaguchi, ciudad hermanada con Pamplona, «es un acuerdo beneficioso para ambas partes», que permitirá a los nadadores españoles «ir adaptándose al ambiente y la cultura de Japón de cara a los Juegos de Tokio 2020». «Está muy bien para saber lo que nos vamos a encontrar y conocer el funcionamiento del país. Me han comentado que es gente supermaravillosa y servicial», destacó quien no pudo estar en noviembre en la concentración de Yamaguchi ni en la Copa del Mundo de Tokio por encontrarse enferma, debido a mareos y vértigos.

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