Lydia Valentín cierra un círculo aún incompleto

Valentín celebra el título conquistado en Anaheim. :: EFE/
Valentín celebra el título conquistado en Anaheim. :: EFE

La halterófila leonesa, campeona mundial, conquista la triple corona a la espera del oro olímpico de Londres 2012

AMADOR GÓMEZ MADRID.

A sus 32 años, Lydia Valentín, que comenzó por casualidad a practicar halterofilia cuando tenía 11 en un modesto gimnasio de su localidad natal de Camponaraya (León) y se retirará tras los Juegos de Tokio 2020, se convirtió en California en la más veterana de la historia en ganar un título mundial. Lo consiguió en el total olímpico con 258 kilos, 18 más que la ecuatoriana Neisi Dajomes (plata) y 21 más que la francesa Gaelle Nayo (bronce), después de ser también oro en arrancada (118) y en dos tiempos (140). «Ha sido una competición increíble (con seis intentos válidos). Sabía que era el momento, que era la competición, pero había que hacerla, y en todo momento he estado convencida de que si luchaba por ello iba a ganar», destacó la flamante campeona.

«He disfrutado de este momento posiblemente más que de otros», reconoció la campeona europea, olímpica y mundial que considera que las dopadas le han «robado muchas posiciones en múltiples competiciones», entre ellas, en los Juegos Olímpicos de Londres y en los de Pekín 2008, donde terminó quinta pero se le adjudicó después la medalla de plata que tampoco pudo festejar entonces y que recibirá por fin personalmente, si no hay más retrasos, en enero. «Estaba previsto que me dieran la medalla el 21 de diciembre, pero al ser ese día las elecciones en Cataluña muchos políticos que iban a acudir al acto no podrían. Si he esperado años puede esperar un mes más», se resignaba Lydia Valentín antes de viajar a Estados Unidos, que hasta su hito en California sí pudo celebrar en el podio, entre otras medallas, los bronces del Mundial de 2013 y de los Juegos de Río 2016, además de los oros en los Europeos de 2014, 2015 y 2017.

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