El Ironman pone a prueba a Marbella

Momento de la presentación en el espigón de Puerto Banús y con La Concha al fondo. /Josele-Lanza -
Momento de la presentación en el espigón de Puerto Banús y con La Concha al fondo. / Josele-Lanza -

El 70% de los atletas inscritos son extranjeros y 100 de ellos forman parte de la élite mundial del triatlón, entre ellos algunos malagueños

Charo Márquez
CHARO MÁRQUEZ

Unos 2.500 deportistas, 100 de ellos profesionales, competirán el domingo en la prueba de triatlón Ironman 70.3 que se celebrará por primera vez en el sur de Europa, y en concreto en Marbella, que será sede de la prueba durante cuatro ediciones.

La prueba comprende 1.900 metros a nado en la playa de Levante de Puerto Banús, en un circuito en forma de 'L'. Posteriormente los atletas cogerán sus bicicletas y harán un recorrido de 90 kilómetros desde Puerto Banús hasta Ojén, la subida de Los Caracolillos, que «parece el Tour de Francia», según el director de carrera, Álvaro Lucena; pasarán por Monda, Coín y Cártama, y volverán a Marbella. Por último, correrán a pie 21,1 kilómetros por el paseo marítimo de Marbella con meta en Puerto Banús. La parte más espectacular será, según Lucena, el trayecto por la propia playa, desde donde se ha instalado una pasarela para acceder al espigón del puerto.

Entre los 100 atletas de élite se encuentra el malagueño Rubén Ruzafa, seis veces campeón del mundo, que competirá con un nutrido grupo de triatletas españoles como Víctor del Corral o Miquel Blanchart. Entre los participantes internacionales destacan el británico David Mcnamee, los alemanes Boris Stein y Andreas Dreitz o el francés Romain Guillaume. En féminas, la representación malagueña correrá a cargo de Patricia Bueno, junto a las españolas Judith Corachan y Dolça Ollé que se enfrentarán a triatletas de la talla de la británica Natalie Seymour, la belga Sofie Goos o la austriaca Sylvia Ghenboeck.

«Esta cita pondrá a Marbella en el mapa del mundo de este deporte de primer nivel»

El 70 por ciento de los atletas son extranjeros, algunos procedentes de Corea, Japón o Estados Unidos, y Marbella aportará algo más que la sede, pues estará representada a través de 60 inscritos.

La elección de Marbella no ha sido fruto de la casualidad, sino de un duro de trabajo durante años de varias corporaciones para poder acoger este evento, que es más que una simple prueba deportiva. La cita ha traído ya al municipio a unas 10.000 personas. La organización estima que cada corredor arrastra a unas tres personas. Y este movimiento generará un impacto económico de 10 millones de euros entre inscripciones, viajes, hospedaje y restauración.

El director de Ironman España-Portugal, Agustí Pérez, calificó la localización de «increíble» para la práctica de este deporte, pero con el plus de que los familiares y acompañantes tendrán «los máximos niveles de calidad y servicio»». Pérez recordó que la lucha por entrar en el apretado calendario de Ironman ha sido dura, pues hay ciudades en el circuito como Copenhague o Fráncfort, y Marbella consiguió cerrar las inscripciones en tiempo récord.

«Esta cita pondrá a Marbella en el mapa mundial de este modalidad de primer nivel y el Ironman es la Champions League de nuestro deporte y se va a notar porque la ciudad se lo cree», señaló el director.

La alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, hizo público ayer, durante la presentación de la prueba, el «orgullo» que supone para la ciudad acoger Ironman «que no es solo un evento deportivo, sino un proyecto de ciudad». Añadió que Marbella ofrece unas condiciones «inmejorables» para celebrar esta competición y mostró su convencimiento de que se va a proyectar la imagen «de una ciudad bien organizada». El concejal de Deportes de Marbella, el triatleta paralímpico Javier Mérida, competirá en la prueba en la modalidad de relevos.

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