Duane vuelve a sonreír

Duane da Rocha, el pasado martes en la piscina principal de Inacua./Salvador Salas
Duane da Rocha, el pasado martes en la piscina principal de Inacua. / Salvador Salas

Tras superar un «bache anímico», la nadadora malagueña regresa a la alta competición en casa

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

A Duane da Rocha se le ilumina la cara cuando se le pregunta lo que significa para ella volver a competir en Inacua. «Esta piscina es increíble», dice. En esas instalaciones ha pasado miles de horas y horas de entrenamiento, que le permitieron tener una trayectoria envidiable:olímpica en dos ocasiones (Londres 2012 y Río 2016) y campeona de Europa en 2014, además de muchos otros éxitos internacionales.

La nadadora malagueña (nacida en Brasilia, pero criada en la provincia malagueña desde niña) competirá en el Campeonato de España Absoluto que acoge la capital desde el sábado y para ella no será un campeonato más. Primero porque nadará en casa y segundo porque viene de un año en el que ha estado fuera del mapa de la natación de élite. 2017 fue un año de transición, casi de desintoxicación para la deportista de 30 años. Necesitaba parar.

«Justo antes de los Juegos de Río me dio un bajón anímico y llegué como pude. Después me tomé la natación un poco más suave, pero mis problemillas no me dejaron y decidí dejar la natación de lado», se sincera. «Para estar bien en la natación hay que estar bien física y mentalmente. El apartado físico es más fácil de controlar, pero psicológicamente es mucho más complicado. Me aparté de las competiciones internacionales y de la selección española, porque no podía dar lo mejor de mí», explica.

Por entonces vivía en el Centro de Alto Rendimiento de Barcelona para preparar los Juegos, pero no le fue bien. Los resultados en Río no acompañaron, algo que ella ya esperaba y después decidió poner punto y final a su etapa en Barcelona. «Decidí volver a casa para recuperarme del todo y volver a empezar, por decirlo de alguna forma», comenta.

La malagueña competirá en 50 y 100 espalda.
La malagueña competirá en 50 y 100 espalda. / Salvador Salas

Volvió al Mijas, su club de siempre y a entrenarse en Málaga, a las órdenes de Xavi Casademont –entrenador de la Federación Andaluza de Natación y responsable del Centro Especializado de Tecnificación Deportiva de Málaga–, un técnico que ha sabido sacar lo mejor de ella. «Volver a casa me da confianza y con Xavi conseguí mis mejores resultados deportivos. Él no estaba totalmente de acuerdo en que me fuera a Barcelona, pero siempre me ha apoyado. Estando allí le seguía llamando para pedirle consejo, porque al final el entrenador ejerce también de psicólogo», asevera. La que fuera campeona de Europa se ha tomado su regreso a la competición a otro ritmo. Vuelve a sonreír en el agua, a disfrutar del deporte y a tener ilusión por competir. La natación es ahora más una afición que una exigencia. «Estoy bastante mejor, me siento muy renovada. Ya estoy pensando más en la vida real después de la natación», explica. Lo que sí tiene claro es que todavía no ha llegado el momento de poner el punto final a su carrera de manera definitiva y que quiere irse bien, cuando ella lo decida, y no forzada por un problema de salud.

Rodeada de jóvenes valores

La espaldista empezó a entrenarse en serio el pasado mes de enero, por lo que cabe preguntarse: ¿Qué se puede esperar de ella en el Campeonato de España de Málaga? «Aquí hice mis dos mínimas olímpicas y el pase a los mejores campeonatos que he hecho. Me encuentro bien, he vuelto a encontrar la ilusión, las ganas de entrenar y quiero realmente volver a competir como yo era, con esa garra. No tengo un objetivo claro, solo tratar de sorprenderme a mí misma y disfrutar de nuevo», responde. Competirá en 50 y 100 espalda y deja aparcado el 200, más exigente.

«He decidido regresar a Málaga para recuperarme del todo y volver a empezar», afirma

En el Centro Especializado de Tecnificación Deportiva de la Federación promesas de la natación andaluza. Jóvenes nadadores que tienen 12 ó 13 años menos que ella: «Me viene bien estar con ellos, me transmiten su ilusión, sus ganas, sus sueños. Cosas que a lo mejor me faltan ahora un poco porque llevo muchos años y te cuesta más que cuando tienes 20 años. Ellos me ayudan a mí más que yo a ellos», asegura.

Mantiene que ya tiene en mente afrontar ese abismo que supone la retirada como deportista, algo que tiene que asumir todo profesional: «Es como una mochila que llevas, pero ahora me preocupa menos porque ya estoy empezando esa transición», reflexiona. «Ahora voy a prepararme para azafata de vuelo y estoy haciendo cosas también de imagen y de redes sociales, un mundo que me gusta mucho. Colaboro con la marca Jaked –firma italiana de bañadores y accesorios de competición– y estoy muy contenta. También me han propuesto ser monitora de natación, algo que tampoco descarto, aunque después de estar 20 años todo el día en la piscina tampoco me ilusiona tanto».

Pero antes de eso, estará el lunes y el miércoles en el Campeonato de España de Inacua, disfrutando de la competición. Con independencia de sus resultados, verla nadar será, como siempre, un espectáculo.

«No puedo plantearme estar en Tokio 2020»

Duane da Rocha ha vivido como profesional dos Juegos Olímpicos, algo al alcance de unos pocos privilegiados. Tras estar 2017 prácticamente apartada de la competición de élite, no se plantea entrar en la rueda del ciclo olímpico. «Es complicado hablar del ciclo olímpico porque ya estoy centrada en otras cosas. No es que lo descarte, pero sí voy a ir año a año, a ver cómo me encuentro», afirma. «No puedo plantearme una planificación para estar en Tokio 2020, porque estoy en plena transición hacia la retirada», se sincera. «Ahora, si veo que puedo llegar, lo intentaré, eso seguro», mantiene la nadadora del Mijas.

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