Difícil encuentro para el UMA Antequera ante el filial del Barça

Una acción del estreno liguero del UMA, el pasado domingo. /A. J. G.
Una acción del estreno liguero del UMA, el pasado domingo. / A. J. G.

«No hay ganas de venganza, sí de hacer bien las cosas», recalca Miguel Fernández sobre un rival que ganó las dos veces en la pasada Liga

Antonio J. Guerrero
ANTONIO J. GUERRERO

La plantilla del UMA Antequera ha viajado a Barcelona para medirse esta tarde de septiembre al filial del Barcelona Lassa a partir de las 16 horas en la Ciudad Deportiva Joan Gamper. «El Barça B es un rival muy correoso. Debemos estar los cuarenta minutos a tope si queremos sacar algo positivo», avisa el pívot granadino Miguel Fernández, consciente de que no será un compromiso fácil.

La temporada pasada los azulgrana ya ganaron a los antequeranos en los dos partidos. Sacaron los tres puntos en su visita a la ciudad de Los Dólmenes y endosaron una abundante goleada en su cancha. «No hay ganas de venganza, sí de hacer bien las cosas, subsanar los errores que tuvimos y mejorarlos para que no vuelvan a ocurrir», señala el pívot.

Lo cierto es que el conjunto antequerano se medirá a uno de los equipos que se encuentran al frente de la clasificación –junto al Betis y el Bisontes Castellón–,  que continúa invicto en Liga, con seis puntos, y un balance de nueve goles a favor y únicamente dos en contra. Por su parte, los universitarios, que se estrenaron con derrota en la primera jornada frente al Bisontes Castellón, consiguieron los tres primeros puntos el pasado domingo frente al Prone Lugo al imponerse en el Fernando Argüelles por 4-2.

«Nuestro pensamiento no era otro que ganar en casa y así fue. Llevamos una victoria y una derrota, pero se está trabajando mucho y vamos a ir de menos a más durante la temporada. Hay que seguir entrenándose duro y así los resultados vendrán poco a poco», insiste Miguel Fernández, que en el estreno liguero del equipo en casa marcó dos goles, precisamente el que abrió y el que cerró el marcador.

Por ello, el jugador universitario sabe que la visita a Barcelona servirá para medir el potencial del equipo, ante un rival que no conoce la derrota: «La identidad no se puede perder. A partir de la defensa crearemos oportunidades en ataque. Los filiales son fuertes, pero nosotros tenemos opciones y armas para usar nuestros puntos fuertes y buscar sus debilidades».

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