Una decepción para Ruth Beitia

Beitia supera el listón en uno de sus saltos de ayer. :: diego azubel. efe

La cántabra no desvela su futuro tras quedar última en la final de altura: «Me voy de vacaciones; cuando vuelva tendré que pensar muchas cosas»

COLPISA LONDRES.

No pudo ser. Ruth Beitia, campeona olímpica en Río 2016, disputó ayer su octavo y último Campeonato del Mundo y se despidió de Londres con el último puesto en la final de altura, ya que no pudo superar los 1,92 metros, y «con sensaciones encontradas». «Estoy feliz, porque aposté por estar en la final y he perdido. Hoy puedo decir que han sido unos meses muy difíciles en lo que quise estar aquí. Me voy también triste, porque no ha salido como esperaba, pero contenta porque he podido estar en mi octavo y último Mundial. Por primera vez en muchísimos años me voy de vacaciones en agosto y cuando vuelva tendré que pensar muchas cosas y ver qué hacemos», desveló la veterana saltadora cántabra en TVE.

«Soy una persona que lo ha dado todo por el atletismo. Gracias», dijo Ruth Beitia antes de emocionarse y romper a llorar. Este año me ha enseñado la cara oculta. Quizás no era consciente de lo que me ha pasado estos meses. Esto es pura pasión. Este año he ido descompensada, pero estoy feliz. Me voy con la cara amarga, pero la voy a dar la vuelta rápidamente. El atletismo siempre formará parte de mi vida», añadió la mejor atleta española de la historia, que en este 2017 ha pasado «cuatro meses horrorosos» de lesiones y contratiempos.

«Ring ring.... quien es? Soy la felicidad, las ganas de saltar, soy el aquí y el ahora», había escrito Beitia por la mañana en las redes sociales. En la clasificación empezó a saltar en 1,80, altura que superó a la primera, lo mismo que 1,85 y 1,89. Se pedían 1,94, precisamente su mejor marca de este año al aire libre (en sala saltó 1,98). Tuvo que agotar los tres intentos para superar 1,92, pero esa marca no la pudo sobrepasar en la final. Hizo tres nulos en 1,92 metros en una prueba en la que se cumplieron los pronósticos al oro, ya que fue la rusa Maria Lasitskene quien se adjudicó el oro, con un salto de 2,03 metros.

La decepción vive en Londres

La ciudad de Londres ha tenido una importancia vital en la carrera deportiva de Ruth Beitia. Su cuarto puesto en los Juegos de Londres 2012, pese a saltar 2,00, cuando acariciaba ya su primera medalla olímpica, fue el detonante de su retirada, a finales de ese año, aunque finalmente rectificó, regresó a los entrenamientos ese mismo invierno, y a partir de entonces ha amasado una fortuna de medallas y éxitos, entre ellos un oro olímpico y tres europeos. Ahora, en el mismo estadio, no pudo superar 1,92 metros y disputó su última competición universal. Quizás también su última competición en el atletismo en activo.

Además, España se clasificó de forma brillante para la final del relevo masculino 4x400 metros, tras ganar en su serie de la primera ronda, con un tiempo de 3:01.72. El cuarteto formado por Óscar Husillos, Lucas Búa, Darwin Echeverry -nacido en Colombia- y Samuel García se impuso en una carrera en la que también lograron el billete para la final de hoy Polonia (3:01.78) y Cuba (3:01.88).

Por último, recuperado física pero sobre todo anímicamente de su decepción olímpica de Río, donde sólo fue undécimo, el murciano Miguel Ángel López defiende hoy su corona mundial de 20 marcha frente a los aspirantes asiáticos, rusos y latinoamericanos.

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