Un club único y pionero en España

El día en que cumple 144 años de vida, el Mediterráneo recibe la Medalla de la Ciudad de Málaga

Vista aérea, con la Farola al fondo/SUR
Vista aérea, con la Farola al fondo / SUR
Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

«Cuando yo empecé en el club, con apenas 19 años, la cuota de socio del club era de 15 pesetas. Yo trabajaba de mecanógrafo y ganaba 30 pesetas al mes, por lo que era la mitad de mi sueldo. Entonces era una entidad muy pequeña, sin casi medios. Teníamos un vestuario de hombres, un pequeño saloncito, un pantalán... Tampoco nos hacía falta mucho más. Ahora todo ha evolucionado mucho, es increíble lo que ha crecido el club». Quien pronuncia estas palabras, con una memoria y lucidez extraordinarias, es Manuel Caro, el miembro más veterano del club. Hoy cumple 97 años y sigue practicando la natación cada vez que tiene ocasión. Un testigo de excepción de parte de la historia del Real Club Mediterráneo, que ayer cumplió 144 años y lo celebró recibiendo la Medalla de la Ciudad de Málaga, un reconocimiento a toda una trayectoria vinculada al deporte y a la capital de la Costa del Sol.

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Un 20 de septiembre de 1873, un grupo de jóvenes malagueños aficionados a los deportes náuticos, especialmente al remo, impulsó el Club Mediterráneo. Organizaban regatas entre ellos y con las tripulaciones que recalaban en el puerto y la primera sede estaba en Cortina del Muelle.

Fue sólo el germen de lo que hoy es el Real Club Mediterráneo, una entidad deportiva y social muy arraigada en Málaga y que es un caso único y pionero en España. Se trata del club náutico más antiguo del país y la única entidad que posee las dos máximas distinciones del deporte español: la Placa de la Real Orden del Mérito Deportivo y la Placa del Comité Olímpico Español. Además, en 1892 la entidad le ofreció la presidencia de honor al Rey Alfonso XIII, que aceptó y desde entonces el Mediterráneo tiene el título real.

Éxitos deportivos

Los más veteranos recuerdan los tiempos en los que no había piscina y las pruebas de natación o los partidos de waterpolo se celebraban en las mismas aguas del puerto, con piscinas improvisadas. O cuando se jugaba al frontón en la pared trasera de la casa de botes ubicada en el Muelle 1. Pero esos inicios más modestos dieron paso a una carrera de éxitos deportivos de primer nivel. En una larga lista de deportistas de élite, hay tres nombres que destacan por encima de todos: los regatistas Félix Gancedo y Theresa Zabell y la nadadora María Peláez. Gancedo, una leyenda de la vela española, fue el que logró el primer título nacional para el club, aunque curiosamente no fue como regatista, sino como remero.

Palmarés

Logros nacionales e internacionales.
En las distintas disciplinas deportivas que se practican en el club (remo, vela, natación, triatlón o atletismo, entre otras) se han cosechado éxitos como dos oros olímpicos, 16 campeonatos del mundo, 25 campeonatos de Europa o 415 campeonatos de España
Reconocimientos.
Es el único club español que posee, simultáneamente la Placa de la Real Orden del Mérito Deportivo y la Placa del Comité Olímpico Español

El Real Club Mediterráneo ganó el primer campeonato de España de remo para Málaga en 1961, con Gancedo, Ángel Nieto, Antonio Rodríguez y Alfonso Queipo de Llano como entrenador. En su faceta de regatista, Gancedo lo ha logrado prácticamente todo (campeonatos del mundo, de Europa y de España, además de tres participaciones olímpicas). «El Mediterráneo es mi segunda casa. Entré con 14 años y sigo con 76. Mis éxitos no hubieran sido posibles sin el club», asegura el deportista, que fue también presidente del club.

Theresa Zabell aportó al Mediterráneo dos medallas de oro olímpicas, en Barcelona 1992 y Atlanta 1996. «Tener el apoyo del club cuando era deportista de élite y estaba lejos de mi casa para mí lo significó todo», asegura. «Mis primeros recuerdos en el club son de la casa de botes, cuando tenía 13 o 14 años, de ver a regatistas más expertos y quedarme asombrada», afirma.

En la imagen superior, imagen antigua de las instalaciones del Club Mediterráneo. A la izquierda, Félix Gancedo, en 1975, con algunos trofeos. Al lado, María Peláez y Theresa Zabell, en 1996. / Archivo UMA | SUR | F. González.

Muy joven llegó al club también María Peláez, mariposista malagueña que fue la primera mujer española campeona de Europa absoluta (en Sevilla en 1997). «Imagínate lo que significa para mí el Mediterráneo, que no quise cambiar de club pese a que tenía muchas ofertas. Estar en el club que conocía de pequeña, que me tenía cariño y respeto y en el que estaba a gusto era lo más importante», afirma la nadadora, que participó en cinco Juegos Olímpicos. Son los tres deportistas más laureados de una larga lista, en la que se podría citar a los olímpicos Gonzalo Fernández o Pedro Casado (vela) o la joven Kaya Forson, una nadadora que compitió en Río 2016 con República de Ghana. En remo, el estandarte actual del club es Adrián Miramón, deportista que busca su tercer campeonato del Mundo de remo de mar.

María Peláez, en el club, en 1997.
María Peláez, en el club, en 1997. / Efe

Por detrás, decenas de niños que usan a diario las modernas instalaciones –en 2014 se estrenó su nuevo puerto deportivo– de un club único.

Zabell y Begoña Vía, con el oro de Atlanta 96
Zabell y Begoña Vía, con el oro de Atlanta 96 / EPA

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