Carlos Peralta: «Hasta que no cuentas que eres gay te pueden hacer daño; ahora ya no»

Carlos Peralta es uno de los nadadores españoles más destacados en los últimos años./SUR
Carlos Peralta es uno de los nadadores españoles más destacados en los últimos años. / SUR

El nadador olímpico malagueño se ha convertido en un referente para el colectivo LGTBI tras 'salir del armario' el pasado fin de semana

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

Carlos Peralta, malagueño de 24 años, es un referente en las piscinas de este país. Con varios récords de España en mariposa, Peralta es uno de los nadadores más laureados en los últimos años; un éxito al que ahora hay que sumar haberse convertido en uno de los gays más relevantes de todo el territorio nacional, ya que se suma a la reducida lista de deportistas profesionales que han hecho visible su orientación sexual.

Tras su 'salida del armario' el pasado fin de semana, el malagueño reconoce en declaraciones a SUR estar algo «sorprendido» por la relevancia que ha tenido su anuncio, aunque asegura sentirse muy orgulloso de haberlo hecho, y que de haber sabido las reacciones que se han producido, lo hubiera hecho antes. «Después de los Juegos Olímpicos empecé a descubrirme a mí mismo», relata. «A partir de entonces, y con el paso del tiempo, comenzaron los rumores sobre mi vida personal, y eso hace daño. Por eso, decirlo por delante es soltar una verdad clara de mi condición pero al mismo tiempo supone que ahora creo que nadie se va a atrever a decirme nada. Hasta que no cuentas que eres gay te pueden hacer daño, ahora ya no», sostiene con firmeza.

Pese a no haber hecho hasta ahora pública su orientación sexual, tiene muy claros los motivos y habla prácticamente como un activista. «Hace aproximadamente un año, algunas personas que conocían mi vida personal comenzaron recomendarme y a insistir en que iba a ayudar a mucha gente contando mi historia. Que mi proceso podía ayudar a otras personas que lo tuvieran más difícil que yo. La verdad, yo en ese momento no me quería exponer y no me veía capaz, pero eso ha cambiado», asegura.

En apenas tres días, Peralta sí ha notado los primeros efectos de haber hecho pública su homosexualidad. «Estoy recibiendo infinidad de mensajes en mis redes sociales. Además de aquellos que me felicitan, hay otros que me dicen que he sido muy valiente y que eso les va a ayudar a dar el paso. Ayer mismo, un amigo me llamó y me dijo que tras haber leído la entrevista fue a hablar con sus padres y les dijo que era gay», señala con cierta emoción en su voz.

Al nadador no le cuesta nada hablar de sus sentimientos, sino todo lo contrario. Aunque rechaza ser un héroe porque sostiene que hay gente que lo tiene mucho más difícil que él, sí está contento de que le hayan escrito algunos jóvenes nadadores que pertenecen al colectivo. «Da la sensación de que me buscan como un referente. No me considero eso, pero sí he notado que hay gente que se fijaba en lo que yo hacía», admite.

Educación en el deporte

A pesar de este anuncio y lo que ello conlleva, Carlos Peralta considera que se le respeta por sus resultados dentro de la piscina. Aun así, cuenta lo que desgraciadamente le ha ocurrido en su ambiente deportivo. «He escuchado cosas de en el vestuario. Comentarios, rumores... aunque supongo que esto se terminará. Aunque uno pienso que en los deportes de equipo puede haber más homofobia, en realidad es algo que sucede en todas partes», asegura Peralta.

«El 'feedback'en estas horas es tremendo», explica. «Al principio me dio miedo, pero ahora es diferente; no me daba cuenta del poder que tenía». «Creo que el problema del deporte es que lo entrenadores no son educadores. Están especializados en su disciplina y no en afrontar la relación con menores, cuando el deporte mayoritario es de base», argumenta en relación a la homofobia y al 'bullying' en los centros educativos.

Involucrarse

«La realidad es que se están controlando las actuaciones en los colegios, pero no en el deporte. Los entrenadores no se involucran en el grupo de trabajo; esto en chavales de 11 años no se puede hacer, pero con 24 sí. «Esta situación crea una frustración porque el entrenador no media», asume, y pone el ejemplo más claro de todos. «En natación dicen 'maricón el último'. Esto es identificar ser gay con ser malo, con ser el más malo. Por eso sostengo que en los colegios se está evolucionando, pero en el deporte, no».

El nadador no deja de hablar del futuro. «Me va a ayudar a vivir la natación desde otro punto, aceptándome a mí mismo. Mi pensamiento ahora, y viendo lo sucedido en estos días está muy claro. Gente como yo tenemos que decir cuál es nuestra realidad. Y hay que decirlo a voces».

Vivir en Madrid: La clave para hacer pública su orientación

Carlos Peralta llevaba algo más de un año pensando en 'salir del armario'. Aunque finalmente se ha decidido, admite que uno de los condicionantes –no solo para hacerlo público sino para aceptarlo internamente– ha sido vivir en una ciudad como Madrid. «Creo que en Málaga no hubiera podido tener las mismas facilidades para 'salir del armario'. Aunque es una ciudad abierta, el ecosistema personal es diferente, y ello pese a haber sitios como Torremolinos», asegura. A su juicio, cuanto más pequeña es una localidad en la que uno viva, más complicado resulta, porque afirma que no existen «referentes» cercanos en los que uno pueda fijarse para imita los comportamientos.

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