Gemelas a la misma velocidad

Las hermanas Belén y Eva Infantes Rojas, junto a Paula Ramírez, en la Media Legua de Burriana.
Las hermanas Belén y Eva Infantes Rojas, junto a Paula Ramírez, en la Media Legua de Burriana. / Eugenio Cabezas

Las hermanas Eva y Belén Infantes, de 23 años, son campeonas de España de cross y medallistas andaluzas

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

De pequeñas eran tan idénticas que los mismos jueces y árbitros las confundían constantemente en las pruebas deportivas en las que participaban. «Cuando una subía al podio siempre había alguien que decía pero si ya ha subido antes», confiesan las atletas Eva y Belén Infantes Rojas, hermanas gemelas de la pedanía de Zalea, perteneciente a Pizarra. A sus 23 años, han llevado vidas absolutamente paralelas, hasta el punto de que han completado los mismos estudios, de Ciencias del Deporte en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, acaban de terminar el máster de Profesorado en la Universidad de Málaga ,y este mes comenzarán a prepararse en la misma academia para opositar en junio de 2018 a una plaza de profesoras de Educación Física en Andalucía.

Vecinas de Pizarra, empezaron a correr a los cinco años, han estudiado Ciencias del Deporte y opositan para profesoras de Educación Física

«Aunque Belén es mejor que yo corriendo y hace ya tiempo que queda casi siempre por delante de mí, ojalá en las oposiciones podamos conseguir las dos la plaza a la vez», expresa ilusionada Eva en conversación teléfónica con este periódico desde su casa de Zalea, acompañada de su hermana, donde ambas viven en casa de sus padres, él Guardia Civil con destino en Coín y ella ama de casa.

Ambas comenzaron a correr en Toledo, una de las ciudades en la que han vivido por motivos laborales de su progenitor. «Recuerdo que cogió algo de peso y empezó a correr y a hacer carreras, y nos llevaba. Poco a poco fuimos practicando cada vez más el atletismo», explica Eva, quien asegura que sólo porque de pequeña llevó gafas unos años conseguían distinguirlas. «Ahora con la edad sí nos hemos diferenciado algo, pero siempre hemos sido dos gotas de agua», bromean las jóvenes corredoras, que atesoran un currículo muy importante.

Así, entre los logros más destacados están varios títulos regionales en las pruebas de 800, 1.500 y 3.000 obstáculos en casi todas las categorías, desde infantiles a absolutos, siempre vistiendo la camiseta del Club de Atletismo Guadalhorce de Álora. Su entrenador desde que hace una década se instalaron definitivamente en Zalea, tras vivir unos años en Sevilla, ha sido Juan Vázquez, cuatro veces campeón del mundo de maratón en categoría veteranos.

Ambas fueron campeonas de España de cross por equipos en las categorías juvenil y júnior. Belén fue además tercera de España en 1.000 de cadete, ha ganado en tres ocasiones el Cross Internacional de Itálica en categorías inferiores, y ha sido tercera nacional con la selección andaluza de cross absoluta, una categoría que estrenaron ya la pasada temporada. De hecho, consiguió la mínima para la prueba de 1.500 en el Estatal de pista cubierta celebrado en Salamanca, con 4:42, una marca que en la cita rebajó en un segundo, lo que no le valió para colarse en la final.

Cerca del Nacional al aire libre

Posteriormente, Belén se quedó a apenas dos segundos de la marca mínima para acudir al Nacional de pista al aire libre en 3.000 obstáculos. «Es una prueba que nos gusta especialmente a las dos», admiten. Por su parte, Eva consiguió dos terceros puestos en la conocida prueba sevillana de cross. Uno de sus últimos podios compartidos fue a finales de agosto en Nerja, donde Belén se impuso en la XXV Media Legua de la Playa de Burriana en Homenaje a Ayo, y Eva quedó tercera, por detrás de Paula Ramírez, del club celeste. Precisamente con la entidad que preside Enrique López Cuenca han competido también las gemelas Infantes en numerosas ocasiones en las categorías inferiores, ya que el Guadalhorce Álora es club filial para estas edades. En sus numerosos viajes por la geografía española únicamente en una ocasión, en 2011, conocieron a otro par de gemelos que fuesen atletas federados. «Eran unos niños de Murcia y unas chicas de Valencia. Recuerdo que nos hicimos una foto los seis muy simpática», cuenta Belén Infantes, que se siente «muy orgullosa» de los éxitos compartidos junto a su hermana. «El atletismo es un deporte muy duro, muy sacrificado, apenas descansamos dos días a la semana, pero nos encanta el deporte en general, especialmente el atletismo, el fútbol y el ciclismo», cuenta Eva.

Según explica, cuando vivían en Sevilla llegaron a formar parte de la selección española sub-12 que acudió a disputar el Mundial de Alemania en 2006 para esa categoría, que las eligió desde el club Los Peloteros de la Sierra Sur en el que militaban. «El fútbol nos sigue encantando. Somos del Barcelona, pero no nos gusta nada todo el dinero que se mueve alrededor de ese deporte», comenta Eva. «Es todo un negocio, lo que un futbolista estrella gana en un día equivale a lo que no ganará en toda su vida cualquier atleta profesional», se lamentan las gemelas atletas, que fueron además univitelinas; es decir, que se formaron en la misma bolsa, por lo que su parecido es absoluto desde el punto de vista genético.

Belén fue tercera de España en 1.000 metros siendo cadete y ha ido al absoluto en 1.500

Las carreras populares son otro de los eventos al que a las hermanas Infantes Rojas les encanta acudir siempre que pueden y forma parte de su calendario de competiciones. «Las pruebas en pista son mucho más frías, en las carreras urbanas y los cross estás más rodeado de gente entre el público, aunque luego la carrera es la carrera, pero el ambiente es muy diferente», sostiene Eva Infantes.

«Sanciones de por vida»

Hasta el momento, y tras más de una década compitiendo de forma ininterrumpida, ninguna de las gemelas han sufrido lesiones de importancia, por lo que hasta para los infortunios llevan el mismo recorrido. «Únicamente en un cross nacional perdí una zapatilla y seguí corriendo, por lo que sufrí un esguince de grado tres en el tobillo», aclara Eva, que asegura que en el tema del dopaje también tiene, como su hermana, una visión muy clara: «sanciones de por vida».

«Nos encanta el fútbol; somos del Barcelona, pero no nos gusta todo el dinero que se mueve en ese deporte», dicen

«A nosotras no nos sirve de nada que te sancionen uno o dos años, ¿quién te dice que no lo vayas a volver a hacer?», se preguntan estas jóvenes atletas, quienes se cuestionan en torno al dopaje «por qué hay tantos atletas que sólo corren carreras populares y urbanas con importantes premios económicos, pero que luego nunca los ves compitiendo en pista, que es donde se hacen los controles antidopaje». «Por algo será», apostillan.

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