Antequera llama a las puertas de la Asobal

La plantilla del Conservas Alsur Los Dólmenes bromea en la sesión de fotos para este reportaje./Antonio J. Guerrero
La plantilla del Conservas Alsur Los Dólmenes bromea en la sesión de fotos para este reportaje. / Antonio J. Guerrero

El Conservas Alsur Los Dólmenes disputa el sábado un partido clave para aspirar al ascenso directo

Antonio J. Guerrero
ANTONIO J. GUERRERO

Antequera está viviendo una temporada mágica con el papel del Balonmano Conservas Alsur Los Dólmenes en la División de Honor Plata. Ubicado en la zona alta de la clasificación, ya se ha asegurado la fase de ascenso a la Liga Asobal, la máxima categoría, pero aspira a terminar la competición como primera clasificado y lograr así el ascenso directo a la élite.

Este sábado juega su 'final' de la temporada en casa, ya que en la penúltima jornada recibe al Balonmano Alcobendas (19.00 horas), líder con un punto más. Si los antequeranos vencen se pondrían primeros y dependerían de ellos mismos para subir directamente a la Asobal, ya que sólo tendrían que ganar en la última jornada –en Burgos, frente al Balonmano Villa de Aranda– para asegurar esa primera plaza.

El equipo malagueño necesita una victoria ante el Alcobendas y su entrenador reclama el apoyo de la afición:«Hay que llenar el Argüelles»

No será fácil, ya que el conjunto madrileño sólo ha perdido cinco encuentros en lo que va de temporada. En la primera vuelta, el Conservas Alsur Los Dólmenes perdió por 37-27, pero ahora contarán con el apoyo de su afición. «Queremos llenar las gradas del Fernando Argüelles y que nuestro público nos lleve a la victoria», afirma su entrenador, Lorenzo Ruiz. El técnico reconoce que el camino hasta aquí no ha sido fácil. «Hace seis o siete años que bajamos, el club se reformó y llegaron periodos de crisis muy grandes y situaciones muy difíciles, tanto para mí como para mucha gente que me rodea, entre ellas Antonio Linde y Quino», añadió. Pero una plantilla muy joven y con mucho descaro han logrado levantar de nuevo el equipo en lo deportivo –el verano pasado se ascendió de Primera Nacional a División de Honor Plata– y están en puertas de devolverle a Antequera la máxima competición, como en 2006.

Soportar la presión

El Alcobendas le quitó la primera plaza al conjunto antequerano y ahora quiere recuperarla: «No me entra en la cabeza otra cosa que no sea ganar, ganar y ganar. Vamos a por Alcobendas con la mentalidad de ganar. Si luego no se consigue porque ellos son mejores, habrá que darles la mano, felicitarles y desearles lo mejor, porque si nos ganan suben a Asobal, por lo tanto va a ser un partido a muerte», afirma el técnico. La clave del partido estará, según Ruiz, en estar concentrados «y en saber aguantar la presión para tomar en lacancha las decisiones más adecuadas».

El equipo quiere que el Argüelles sea un fortín.
El equipo quiere que el Argüelles sea un fortín. / Antonio J. Guerrero

La ilusión del técnico es compartida con la plantilla, que ha suplido la falta de medios con trabajo. Aunque el equipo es recién ascendido de Primera Nacional, «este grupo lleva formado mucho tiempo atrás, con mucho sacrificio y horas de entrenamiento; aunque nuestro presupuesto no es el más elevado, ni nuestros viajes son los más cómodos, podemos suplirlo con ese trabajo y el saber estar en la pista que demostramos», dice el lateral Alberto Castro. El jugador recuerda que al principio las expectativas no eran muy altas, «sólo asentarnos y mantener la categoría, pero sin duda el equipo ha sabido pelear todos y cada uno de los partidos y la liga nos ha puesto en posición de subir directos a Asobal».

Para Dani Podadera, extremo que se incorporó en Navidad del Moguer, lo máximo es jugar en su casa: «Para mí jugar con el equipo de mi ciudad en la máxima categoría es un sueño desde que empecé con este deporte, por tanto si subiera, podría cumplirlo», asegura. En cuanto al partido del sábado, «va a ser un encuentro muy duro y muy disputado. Ambos equipos nos jugamos culminar el gran trabajo hecho durante todo el año y ninguno de los dos se va a relajar».

Con experiencia en la Asobal

Fernando Moreno es uno de los jugadores de la plantilla que, con apenas 20 años, ya puede pensar en jugar en lo más alto. «Era muy difícil imaginarnos tan arriba a estas alturas, debido a que somos un equipo recién ascendido, pero a base de trabajo en equipo hemos llegado donde nos merecemos». Nacho Soto, lateral, aporta la visión del que ya sabe lo que es jugar en la máxima categoría: «Ya jugué en Asobal con el Balonmano Antequera, con lo cual el hecho de llevar al Balonmano Los Dólmenes a la elite para mí sería un orgullo», afirma. «Le pido a la afición que nos apoye. Este va a ser nuestro último partido en casa. Que nos animen y que estén a muerte con nosotros los sesenta minutos», comenta.

Ahí quedan las ilusiones de un entrenador y de unos jóvenes de casa que, tras unos años en el destierro por la desaparición del club tras su periplo en Asobal, ahora llevan ascendiendo dos categorías y están a punto de subir a la máxima, siendo una piña de amigos. En una ciudad en la que el deporte rey es el balonmano desde que un entrenador, Manolo Porras se lo propuso, y un jugador, Fernando Argüelles, sacó a relucir la garra y el derroche de los jugadores del Balonmano Torcal.

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