Diario Sur

Señuelos para la pesca a ‘spinning’

  • La primavera es la estación más prolífica para la práctica conocida como rapaleo

Estamos metidos de lleno en la primavera, la estación quizás más prolífica en cuanto a capturas para los amantes de la pesca a spinning, o más conocida vulgarmente como rapaleo. Es hora de hacer una buena selección de variados señuelos que nos permitan dar caza a los depredadores con las aguas aún frías, que en la costa malagueña no lo son del todo, pero que sin lugar a dudas están algunos grados por debajo de los meses estivales, ya que no se pesca de la misma manera en los meses invernales que en los posteriores o más veraniegos.

Lo primero que hay que tener claro es que no hay señuelos mágicos para esta estación, no hay señuelos específicos para pescar en este tiempo. Simplemente debemos utilizar aquellos que sabemos por experiencia que más nos pueden ayudar o, simplemente porque a nosotros nos transmiten mejores sensaciones. A grandes rasgos, podemos diferenciar nuestros señuelos artificiales de pesca en dos grupos, duros y blandos. A la hora de comprar nuestros señuelos preferidos, es evidente que nos entran mucho más por la vista los duros, entiéndanse por éstos a todo tipo de peces artificiales como las conocidas rapalas o los pequeños jigs plomanos. El motivo es simple, son atractivos, vienen muy bien presentados y tienen poca complejidad a la hora de su montaje, pues es sacarlos de la caja, engancharlos a nuestra caña y lanzar.

Los señuelos blandos, por el contrario, suelen presentarse al pescador con poca elegancia, metidos en gran número dentro de bolsas pringosas en su interior, con o sin aromas, con cabezas plomadas intercambiables de distintos gramajes y montajes posibles. Tanta complejidad nos echa para atrás, hasta cuando los vemos en acción en el agua, nadando y comprobamos lo real que parecen. Entre la enorme variedad de señuelos que disponemos en el mercado, podemos diferenciar los siguientes como los más predilectos por los pescadores malagueños.

Manic Shrimp de Savagear: Una perfecta imitación de gamba, bocado predilecto de lubinas, sargos o doradas, está encuadrado dentro de los señuelos blandos.

Rattlin ‘rap de Rapala: Un clásico entre los clásicos de los señuelos duros, la marca rapala ha comercializado miles de variantes, siendo este uno de los más destacados.

Crazy Sandeel: Este señuelo blando, constituye un bocado perfecto para lubinas hambrientas en invierno. Además, es un señuelo ideal para la práctica de curricán desde kayak o barco o estando fondeados.

Crack de YKR: En el Mediterráneo es un buen señuelo duro que hará las delicias de anjovas, bacoretas o palometones, pero ahora en invierno, tiene a la lubina o róbalo como su principal objetivo.

Black Minnow: Casi siempre suele aparecer en las listas de mejores señuelos, busquemos la especie que busquemos en cada ocasión, algo que se ha ganado por méritos propios. Este señuelo blando con cabeza plomada, lo convierte sin embargo en uno de los señuelos menos utilizados debido a su elevado precio.

Leppa jig de Seaspin: El Leppa jig de 22gr. y 33gr. se torna perfecto para la pesca a spinning desde orilla. Se lanza de maravilla gracias a su forma aerodinámica y el mismo, pero con un peso más elevado es muy usual en la pesca desde embarcación o acantilados. Es un señuelo que potencia su actividad en aguas profundidas.

Raglou: La firma francesa Ragot, especialista en la pesca de la lubina, revolucionó el panorama de la pesca hace ya muchos años con un pequeño vinilo de natación revolucionaria y nunca vista por los peces de mar. El porqué de su efectividad radica en su diseño y su atrayente movimiento de cola.

Paseantes: Son un tipo de señuelo de superficie característicos por no presentar babero y por tanto de nula profundización. Son ideales para la pesca tanto de agua dulce como de agua salada, encontrándose entre las superficies más habituales las lubinas, lucios o black bass.

Hay también una forma muy habitual de pescar dentro del spinning, con bombeta o buldó. Esta técnica, consiste en poner una bombeta de forma ovalada o esférica para poder darle peso al lanzado y a un metro de esta, un pequeño señuelo, de esta manera, alcanzaremos distancias más elevadas a la que llegaríamos atando el señuelo de manera directa. Esta es la forma ideal de pesca para pequeños depredadores como jureles, caballas, espetones, bailas, lubinas con señuelos blandos que carecen de peso.

Como en cualquier práctica de pesca, debemos ser actores principales de una pesca sostenible, en la que los peces pequeños capturados sean devueltos al agua.