Diario Sur

A las puertas del UMA Antequera

Nacho, Fernando, Luna, el técnico Moli, Josemi y Lolo, en el pabellón de la Universidad de Málaga.
Nacho, Fernando, Luna, el técnico Moli, Josemi y Lolo, en el pabellón de la Universidad de Málaga. / Paula Hérvele
  • El equipo universitario forma en sus entrenamientos a varios jugadores juveniles

  • Seis estudiantes de Bachillerato trabajan e incluso compiten con la primera plantilla para hacerse un hueco en el futuro

Son jóvenes de 17 o 18 años que aún estudian en el instituto. El fútbol-sala es su pasión y llevan años destacando en las categorías inferiores y en la selección provinciales o autonómicas, con las que logrado títulos. Pero están muy cerca de dar el salto a la categoría sénior, lo que realmente marcará si pueden competir a nivel profesional. Por ahora, aunque aún son juveniles, ya saben lo que es trabajar a diario con un equipo de élite, como es el UMA Antequera, de Segunda División de la Liga Nacional de futbol-sala.

Seis jóvenes jugadores se foguean esta temporada con el primer equipo:Luna, Nacho, Josemi, Álex, Lolo y Nando. «Los tratamos como a uno más de la plantilla», sostiene Moli, técnico que nunca ha tenido problemas en alinear a jóvenes jugadores. Los jugadores entrenan toda la semana con el UMA Antequera en el pabellón universitario y, los que no van convocados el fin de semana, juegan con el Fútbol Sala Torremolinos, club con el que hay un acuerdo. El entrenador de los juveniles en Torremolinos, Míchel, trabaja mano a mano con Moli en este trasvase de jugadores. «Para nosotros es muy importante, es una forma de tener controlados a jugadores que van a ser séniors en un futuro cercano y que pueden estar en el UMA Antequera», dice el entrenador. «Para ellos es como un máster de aprendizaje, ya que el nivel de exigencia es muy alto en el equipo», afirma. Además, los jugadores no pueden descuidar sus estudios de Bachillerato, ya que llegar a la Universidad es un requisito imprescindible para jugar en el primer equipo.

«Nos dan mucha caña», comentan los chavales cuando se les pregunta. «Pero estamos encantados», dicen al unísono. «Aquí hay mucho nivel y tratamos de hacernos un hueco en el equipo. Casi todos hemos jugado ya con el UMA-Antequera», explica Josemi Moya, el juvenil que más ha jugado esta temporada con el primer equipo.

Moli tiene claro que el que esté mejor, jugará con el primer equipo, sin mirar el carné de identidad. Eso fomenta la competencia en el equipo, ya que el equipo tiene ahora doce jugadores sénior y para que juegue uno de los canteranos tiene que quedarse fuera un jugador de la primera plantilla. «No es lo mismo jugar para salvarse o para estar en la zona media de la tabla, que para pensar en el ascenso. Si queremos optar a luchar en el play-off de ascenso, tienen que jugar los mejores y a lo mejor los más inexpertos tienen menos oportunidades», reconoce el técnico.