Diario Sur

Un pescador recogiendo su caña. :: salvador salas
Un pescador recogiendo su caña. :: salvador salas

El sargo y los temporales de levante

  • Las playas malagueñas se llenan estos días de pescadores de la modalidad de 'surfcasting'

Es habitual pensar que, con los temporales de levante, esos vientos que generan las olas de mayores dimensiones en nuestras costas, se pueden practicar pocos deportes en la mar, a excepción del surf. Pero con este tipo de temporal, las playas de toda la costa malagueña se llenan de pescadores de la modalidad de 'surfcasting' en busca de los tan ansiados sargos.

El viento de levante, es el nombre con el que se suele designar al viento procedente del este. Este viento nace en el Mediterráneo central y en las proximidades de las Islas Baleares y alcanza su mayor velocidad en nuestras costas y en las gaditanas. La duración de estos temporales suele ser de tres a siete días y son varios los que llegarán a las costas malagueñas durante la época invernal que se nos avecina.

Existe por tanto un sector importante de pescadores de 'surfcasting' que están deseando la llegada de este viento con la mayor intensidad posible para salir a pescar con el temporal, no siendo una tarea sencilla la de encontrar un hueco para poner tus cañas en determinados días de elevada actividad de peces.

La Malagueta, las pequeñas calas de Pedregalejo y El Palo o Huelin serán un hervidero de pescadores durante los temporales, especialmente en amaneceres, atardeceres y durante la noche, por la mayor actividad del pescado. Pero quizás la más concurrida durante estos inclementes días sea la playa de La Carihuela, ya que es donde mas pescado suele darse por la profundidad de esta playa y su fondo arenoso. A varias millas mar adentro se encuentra un inmenso roqueo marino en el que cohabitan varias especies de peces y es durante estos temporales, en especial los sargos, cuando deciden dejar sus lugares de refugio para venir a alimentarse a la costa que, agitada por las olas, deja al descubierto a un manjar de especies para ellos, como moluscos y pequeños invertebrados desenterrados del sedimento por el oleaje y la marea generada.

En este apartado, se puede abrir un gran debate. Pero la mayoría de los aficionados a la pesca coincidirán en que la tita es uno de los mejores cebos que podemos utilizar para la pesca de surfcasting durante los días de temporal. La tita es un cebo de cuerpo alargado y cilíndrico, de color amarillento-grisáceo y dependiendo de su tamaño puede denominarse tita bibi, sobre los tres centímetros de largo, bibi mediana, rondando los siete y tita palangre, que puede llegar a medir treinta y cinco centímetros de largo. Esta última se debe cortar en trozos, para así ponerla en el anzuelo con una técnica sutil e hilo elástico. El motivo de ser la reina de los temporales es que es un cebo bastante resistente si lo hemos anzuelado bien; además, es la más apropiada a la hora de recibir las embestidas de la 'morralla' (pequeños peces que intentan comer el cebo), debido a que es un gusano que tiene el cuerpo muy musculoso, lo cual le permite encogerse con el tacto adquiriendo bastante dureza. La gusana americana, la popular coreana o la rosca, también pueden servirnos para la pesca de estos espáridos, si bien hemos de considerar el hándicap de su mayor debilidad, lo que hará que durante el temporal permanezca menos tiempo en el anzuelo.

Durante estos vientos, suelen ser los pescadores más especializados los que llenarán las playas, ya que el viento y el oleaje harán de pescar una práctica más que compleja y sin el equipo y la técnica adecuada puede convertirse en una ardua tarea.

Equipo

El máximo de cañas permitidas por la ley es de dos por pescador. Las utilizadas para esta pesca de surfcasting oscilarán entre los cuatro y cinco metros de longitud, siendo las de carbono las más propicias, por su ligereza, y buena acción (capacidad de lanzar con un plomo de mayor peso sin riesgo de partir). El hilo quizás sea el factor clave para poder sacar a los codiciados sargos. No debe superar los 0.30 milímetros de grosor si queremos llegar a una distancia óptima desde la orilla que nos permita aumentar las opciones de pescar. Además, hemos de buscar que su visibilidad sea la menor posible para que no haga recelar al pescado del engaño, siendo ideal optar por hilos fluorocarbonos (hilos con menor brillo que el resto). Carretes 'long-casting', esto es, carretes con elevada capacidad de hilo que nos permiten largos lances y anzuelos que variarán entre el número uno y el seis completarán, entre otros elementos, el sofisticado equipo con el que debemos enfrentarnos a este tiempo.