Diario Sur

De la élite nacional a las bases

Los jugadores de la selección saludan a la afición tras la victoria el sábado.
Los jugadores de la selección saludan a la afición tras la victoria el sábado. / Álvaro Cabrera
  • El rugby aspira a conquistar a un mayor número de jugadores en Málaga tras la visita de la selección

  • El evento del pasado fin de semana, que congregó a más de 10.000 personas, contó con la colaboración de 850 voluntarios del Club de Rugby Málaga

A pesar de que uno de los elementos más reseñables del partido del pasado sábado –que enfrentó en el estadio Ciudad de Málaga a las selecciones de rugby de España y Uruguay– fue la victoria de la selección española por un apabullante 33-16, es probable que algo más profundo estuviera forjándose en torno a este encuentro.

Esta disciplina, que cuenta con muchos miles de jugadores en todo el mundo –y millones de espectadores–, no tiene aún en Málaga una implantación tan grande como otros deportes. No en vano, la intención del Club de Rugby Málaga, organizador del evento junto con la Federación Española de este deporte, era precisamente acercar el rugby a aquellos neófitos en el deporte, así como consolidar la importante base de que dispone en los últimos años. Pablo Cabrera, presidente de este club, señalaba a SURen estos días que ambos objetivos se han cumplido con creces. «El partido no es que fuera la excusa», señala, «pero lo cierto es que con la organización de este encuentro nos jugábamos bastante. Pero la asistencia del público y el compromiso de mucha gente ha hecho que sea un éxito total».

A su juicio, una gran parte de los espectadores eran nuevos en el rugby, y el hecho de haber disfrutado del partido ya está teniendo consecuencias positivas de manera directa. «Desde el día siguiente al partido hemos empezado a registrar decenas y decenas de llamadas de teléfonos de personas preguntando por los horarios de las escuelas, si había plazas, o para resolver alguna cuestión relacionada con la posibilidad de introducirse en en esta práctica», apunta. Tal como afirma Cabrera, «los valores del rugby y el hecho de que se hayan dado a conocer ante tanta gente en estos pasados dias» han sonado muy atractivos, especialmente para aquellos padres y madres que quieren apuntar a sus hijos a algún deporte.

Pese a este repunte que el presidente del Club de Rugby Málaga relaciona directamente con el partido, lo cierto es que, según Cabrera, la escuela ya estaba teniendo unos datos muy buenos en las recientes temporadas. «Nosotros hemos intentado tener siempre al menos un equipo de cada categoría, pero es que encima en los últimos años el crecimiento de practicantes ha sido de entre un 15 o 20 por ciento anual; esto, sumado a lo que comentaba del partido, nos puede llevar a una cifras muy buenas en el futuro, pudiendo hacer de Málaga una ciudad en la que se juegue mucho al rugby», explica.

El otro elemento positivo que destaca Cabrera es la participación y el trabajo desinteresado de centenares de personas, un «compromiso» que también relaciona con el deporte. «Llevábamos varios meses trabajando con la idea de poder traer a la selección a jugar un partido a Málaga. Primero fuimos muy pocos, pero finalmente éramos un grupo de unas ocho o nueve personas que conseguimos lo que queríamos», afirma. Sin embargo, y esto es algo de lo que afirma sentirse muy orgulloso, durante todo el día de la celebración del encuentro de rugby gradual de la UMA (con casi 1.000 participantes más sus familias), y del partido de España-Uruguay en sí mismo, colaboraron 850 voluntarios, que fueron parte esencial para poder mostrar una organización prácticamente perfecta. «Porque la realidad», añade, «es que este éxito no solo lo queríamos unos pocos, sino que todos los jugadores y personas relacionadas con el rugby querían que lo fuera. Y de ahí el hecho de haber contado con espectadores y colaboradores venidos de todas partes de Andalucía y del territorio español», sentencia.

Aunque aún es pronto para cuantificar en cifras el retorno del partido para la cultura del rugby local, lo cierto es que Pablo Cabrera ya está deseando que España vuelva a estas tierras para jugar otro encuentro internacional. «Además ya podemos decir que somos talismanes», concluye.

España sube

En términos puramente deportivos, el partido de la selección española de rugby del pasado sábado también se salda con buenas noticias. Independientemente del nivel mostrado por los ‘Leones’, que no dejó opción a una Uruguay que venía de participar en el último Mundial y que está colocada en una mejor posición (al menos a priori), este triunfo por 33-16 provoca que el equipo nacional suba dos puestos en el ‘ranking’ de la Federación Internacional de Rugby, del número 24 al 22. Uruguay, por su parte, desciende un puesto, del 22 al 21, colocándose de esa manera justo por delante de España.

Aunque este puesto del ‘ranking’ no sea importante a la hora de clasificarse para el Mundial de Japón 2019, sí que será una motivación para los ‘Leones’ para encarar esta fase clasificatoria con la moral alta. En concreto, España deberá jugar en primavera el torneo Seis Naciones B, en el que se medirá a selecciones como Rumanía, Rusia, Georgia, Bélgica o Alemania. Si no consiguiera ganar el trofeo, aún tendría dos opciones más de poder jugar el Mundial, pero dependería del resultado de otros países.

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