Diario Sur

Orden, contundencia y triunfo

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España empezó a gustarse en la segunda parte, en la que se pudieron ver jugadas con más fases. / Foto: A. Cabrera Vídeo: P. J. Quero

  • La selección española de rugby logró una victoria clara ante Uruguay (33-16)

  • Cerca de 10.000 personas desbordan el estadio de atletismo en una jornada histórica para el deporte malagueño

El estadio de atletismo Ciudad de Málaga fue ayer el estadio que necesita el rugby español. Cerca de 10.000 personas, entre quienes se encontraba buena parte de la cantera provincial de este deporte, desbordaron el escenario del partido para romper con la invisibilidad de un deporte en plena fase de crecimiento y que merece más atención. Fue una fiesta para el rugby y para todo el deporte malagueño y la selección española no quiso faltar a la cita. En un choque que a priori se presentaba parejo, los ‘Leones’ supieron sacar provecho de sus cualidades y minimizar las del rival para redondear un marcador (33-16) que sólo aparecía en las previsiones más optimistas.

Fueron prácticamente dos partidos diferentes. Tras un primer tiempo en el que los ‘Teros’, como se conoce a la selección uruguaya, impusieron su dinámica para situar el juego en el campo español, la selección local consiguió revertir la situación tras el descanso aprovechando la desorganización defensiva uruguaya. Los cuatro ensayos marcados por los ‘Leones’, todos ellos tras combinaciones de su línea de tres cuartos, explican por sí mismos la contundencia ofensiva española.

Durante la primera mitad nada hacía presagiar la holgada diferencia que conseguiría España, sobre todo porque Uruguay supo controlar el partido gracias a la dinámica que imprimieron sus delanteros, rápidos a la hora de sacar el balón de los agrupamientos, en los que comprometían pocos jugadores. Prácticamente todo el primer tiempo se jugó en campo español, aunque los locales conseguían que Uruguay no sacara ventajas gracias a su excelente y ordenada defensa y a un apabullante dominio de la melé.

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Entrega del Premio Manuel Becerra a Linklater. / Álvaro Cabrera

Un ensayo de Barthere y dos golpes de castigo permitieron a España irse por delante en el marcador por un ajustado 11-9 ante una selección uruguaya que sólo consiguió puntuar gracias a tres golpes de castigo de su pateador Etcheverry. En la segunda mitad, España salió decidida a aprovechar las fisuras que dejaba el equipo uruguayo, rápido y dinámico cuando tenía el balón pero muy lento a la hora de pasar de situaciones de ataque a posiciones defensivas cuando lo perdía.

Amplia ventaja

Fue así como a los nueve minutos Barthere volvió a apoyar el balón tras la línea de marca uruguaya tras una excelente jugada colectiva en la que destacó el zaguero Brad Linklater, distinguido con el Premio Manuel Becerra, que entregó SUR al considerado mejor jugador del partido.

Un minuto más tarde, Barthere transformó un golpe de castigo tras un placaje alto de un jugador uruguayo y estiró la ventaja a 21-9. El partido se ponía con viento a favor para España y a las 12 minutos otra nueva combinación de los ‘Leones’ llevó la pelota hasta el veloz ala izquierdo Jordi Corbá, que con un nuevo ensayo puso el marcador en 28-9 tras una nueva transformación de Barthere. Faltaba aún casi media hora de juego pero en la colmada grada del ‘Ciudad de Málaga’ ya se celebraba con la ola.

Los uruguayos persistían en su rugby dinámico pero desorganizado y España se gustaba cada vez que recuperaba la pelota. A los 22 minutos, en la jugada más vistosa del partido, el apertura Belié habilitó con el pie a Ignacio Contardi para que éste apoyara sobre la bandera. 33-9 y fiesta absoluta pese a que los uruguayos siguieron batallando para apoyar sobre el final el ensayo del honor y maquillar el resultado.

Ya con todo resuelto y tras una tangana junto a un lateral, el árbitro argentino Federico Anselmi mostró tarjeta roja a los dos capitanes, el español Jaime Nava y el uruguayo Juan Gaminara, por no controlar a sus jugadores.

El 33-16 final con toda seguridad permitirá a la selección española escalar posiciones en el ranking mundial y le da un baño de autoestima para finalizar el año y ante el desafío que se le presenta a partir de febrero: conseguir el billete para la Copa del Mundo de Japón 2019.