Diario Sur

La fiesta del rugby en Málaga: un adelanto de lo que está por venir

Al final del partido hubo un innecesaria tangana.
Al final del partido hubo un innecesaria tangana. / Álvaro Cabrera
  • Miles de personas participan en el encuentro de rugby gradual y en la ‘fan zone’ de los aledaños al estadio

Independientemente de la victoria de España en el encuentro celebrado ayer en el estadio Ciudad de Málaga, la ciudad vivió ayer su particular fiesta del rugby. La excusa del partido sirvió para reunir a miles de personas en los distintos eventos programados en torno al encuentro. Los que mejor se lo pasaron fueron sin duda los jóvenes, que por un lado participaron de forma masiva en el encuentro de rugby gradual celebrado por la mañana en el zona deportiva de la Universidad de Málaga, y que después hicieron lo propio en la ‘fan zone’ de los aledaños del estadio con multitud de atracciones deportivas para todas las edades.

De manera paralela al partido, el Club de Rugby Málaga había organizado una serie de actividades dedicadas, en su mayoría, a las escuelas de rugby de Andalucía. Esta segunda ‘Convivencia de rugby gradual Luis Ceballos’ tuvo lugar en el campo de rugby de la UMA desde las 10 de la mañana hasta aproximadamente las 13 horas, cuando varios autobuses partieron hacia el Ciudad de Málaga para disfrutar del partido internacional.

Según fuentes de la organización, este evento atrajo a 850 menores que estuvieron compitiendo en los minicampos que se habían delimitado en este espacio deportivo. Junto a ellos, padres, madres, entrenadores, árbitros y demás familia y amigos llenaron todas las gradas de la UMA, ofreciendo una imagen poco habitual en esta ciudad. Los clubes andaluces se volcaron con este evento, dando la posibilidad a todas sus categorías inferiores a medir su nivel frente a otras ‘academias’, pero también para pasar una jornada en la que se promovieron los valores concretos del rugby, una de las grandes riquezas de este deporte: compañerismo, nobleza o ‘fair play’, entre otras.

Un estadio de lujo

Una vez se acabó esta competición amistosa entre los más pequeños, toda la actividad se trasladó al estadio, en cuyos aledaños se había instalado la ‘fan zone’ con decenas de actividades. Entre ellas destacaron el campo de rugby hinchable para hacer un taller de rugby, unos ocho castillos hinchables para esparcimiento, tres ‘photocalls’ con fondo de jugadas de equipos senior para hacerse fotos, una zona de pintacaras para animar a España, una lona con dianas para pase de balón, un tren eléctrico turístico para dar una vuelta por fuera del estadio, así como dos escenarios, uno para el taller de danza y exhibición, y otro en el que hubo conciertos. Junto a esta zona se instalaron varios puestos de comida, que estuvieron muy animador antes y después del partido.

En cuanto a las gradas, éstas fueron una fiesta constante desde que los equipos salieron a calentar. Se vivieron intensos momentos con la interpretación de los himnos por parte de la banda de la Legión, y los asistentes –acompañados por la superioridad de los ‘Leones’– hicieron la ola en varias partes del encuentro. El estadio, que registró un lleno absoluto –casi 10.000 personas según fuentes de la organización– no solo acogió a expertos del rugby, sino que hubo más de un neófito que no se quiso perder este espactáculo para todos los públicos. Esta era la primera vez que la selección española de rugby jugaba en Málaga, pero seguramente no será la última. Este deporte se las promete felices en la provincia, y además ya podemos decir Málaga es talismán para los ‘Leones’.

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