Diario Sur

«Ánimo Chato; estamos contigo»

Los miembros del Club Saga Heredia muestran su apoyo al púgil malagueño.
Los miembros del Club Saga Heredia muestran su apoyo al púgil malagueño. / Salvador Salas
  • El gimnasio Saga Heredia, en el que prepara los combates el marbellí, celebra su recuperación

  • El boxeador evoluciona favorablemente y ayer ya podía hablar e incluso recordaba algunos momentos de la pelea

Son las siete de la tarde del pasado martes y José Luis Heredia no para de poner guantes, corregir posturas y organizar sesiones de entrenamiento. «Me vas a hacer media hora de comba, ‘punching’ y ‘punching ball’», ordena Heredia a un chaval que acaba de llegar a su club, el que regenta junto a su amigo ‘Rufi’ y sus sobrinos Boris y Alejandro Heredia. El espacio alrededor del ring es un hervidero de jóvenes que sudan la gota gorda en su afán por convertirse en el mejor púgil del gimnasio.

Al momento, Heredia se gira y manda a dos de sus mejores boxeadores a subir al cuadrilátero a ‘hacer guantes’. Entre asalto y asalto, tendrá tiempo de seguir dando consejos a los ‘amateurs’. José Luis trabaja cada día entre recuerdos, como esos carteles de veladas en los que figura su apodo deportivo, ‘Heredia III’, con el cual se convirtió en una leyenda del boxeo nacional: fue nueve veces campeón de España en peso ligero y campeón de Europa en el 79 en peso superligero. Es, de sus cuatro hermanos, el Heredia que más éxito cosechó en el boxeo profesional. Hace tres años, animado por la pasión de sus sobrinos, el Club Saga Heredia se hizo realidad en una nave del Polígono La Estrella.

Esta es la segunda casa de Antonio ‘Chato’ Benítez. Aunque se entrena a diario en el club Machuca de Marbella, aquí viene a ‘hacer guantes’ cada vez que tiene que preparar un combate importante, como el del pasado sábado en Bilbao, en el que defendía el título de Campeón de España de peso superwelter conseguido apenas unos meses antes. En Saga Heredia, el ‘Chato’ tiene buenos amigos que durante varios días han seguido con preocupación su evolución en el Hospital Cruces de Baracaldo, donde fue operado de urgencia por una contusión craneal. «Fue un golpe de suerte para el otro boxeador. Parece que Antonio tenía la mano derecha fracturada y eso le impidió desplegar su mejor boxeo. Es algo que le puede pasar a cualquiera, te entra una mano...», afirma Heredia con su lenguaje plagado de argot pugilístico mientras observa atentamente lo que pasa en el ring.

Evolución positiva

Afortunadamente, el ambiente hoy es más optimista gracias a las buenas noticias que llegan del norte. El ‘Chato’ está consciente, reconoce a sus familiares y los médicos le auguran una evolución positiva. Ayer incluso empezó a hablar y recordaba algunos momentos del combate. Su amigo Álex Mostazo, el último malagueño en convertirse en boxeador profesional, estaba viendo el combate en directo a través de su móvil. A pesar de las imágenes en las que los médicos asisten a Benítez, Mostazo no fue consciente de la gravedad del KO hasta mucho después. «El ‘Chato’ es un referente del boxeo malagueño, un tipo humilde que iba ilusionado por ganar. Con la mano rota tiró de raza, pero realmente no tenía que demostrar nada. Un KO es algo a lo que te expones y que le puede pasar al mejor y al peor», explica Mostazo, que acaba de comenzar su carrera pugilística tras más de 70 combates en K-1.

Mostazo y Ronny Alexander entrenan en el ring.

Mostazo y Ronny Alexander entrenan en el ring. / Salvador Salas

El boxeador de 37 años acaba de bajar del cuadrilátero tras hacer de ‘sparring’ con Ronny ‘El Llanero’ Alexander, que disputará el Campeonato de España de peso supermedio en estas mismas instalaciones el próximo 3 de diciembre.

Empapado en sudor y con el aliento entrecortado tras doce asaltos seguidos, Alexander comparte con sus compañeros las ganas de volver a ver al ‘Chato’, un boxeador «técnico» pero ante todo «una buena persona». «Cuando vuelva tenemos que ir al aeropuerto a recibirlo. Hemos estado muy preocupados, no podíamos hablar con él ni teníamos noticias suyas», añade. Benítez, al igual que Alexander y Mostazo, es uno de esos boxeadores que sirven de ejemplo a las promesas como Samuel ‘La Esencia’ Molina. A sus 17 años, Molina es campeón de España por partida doble. «Cuando entras al ring hay que tener respeto, pero nunca jamás hay que tener miedo», contesta el joven.

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