Diario Sur

El Mouaziz, del taller al atletismo

El Mouaziz posa con una parte de sus premios. El resto los acumula en su casa de Marruecos. :: sur
El Mouaziz posa con una parte de sus premios. El resto los acumula en su casa de Marruecos. :: sur
  • Tres de sus hermanos también son atletas profesionales, y uno de ellos, Abdelkader, llegó a participar en dos Juegos Olímpicos

Cualquier atleta de hoy día sabe, con creces, lo complicado que es poder vivir de este deporte. Sin embargo, no es pretexto para dejar de dedicarse a lo que uno más ansía y casos como el de Abdelhadi El Mouaziz son un ejemplo de ello. Más conocido por su apellido, El Mouaziz se ha convertido en uno de los habituales vencedores de las grandes citas populares de fondo, no solo en Málaga, sino en España e incluso internacionalmente.

Pero no es el único de su familia que se dedica a ello. De sus cuatro hermanos varones, tres son atletas profesionales; uno de ellos en Bélgica, donde reside actualmente. Además, ha gozado de un ejemplo a seguir en su propia casa desde pequeño: su hermano mayor, Abdelkader. Ganador de grandes acontecimientos deportivos, de la talla del Maratón de Nueva York y presente en dos Juegos Olímpicos (Atlanta 1996 y Sydney 2000), Abdelkader es un reconocido fondista marroquí. Sin embargo, ya retirado, compagina su trabajo de entrenador con la dirección de un albergue, todo ello en su país de procedencia.

«Vive en Marruecos, pero siempre que puedo intento estar con él», explica Abdelhadi. «Mi hermano es muy importante, casi como un padreEs muy fuerte mentalmente y, sobre todo al principio, siempre me ayudaba a entrenarme», recuerda.

Sus inicios en el deporte

Aldelhadi comenzó a correr por pasión en 1999 y hoy se ha convertido en su modo de vida. Durante los primeros años, cuando todavía vivía en Marruecos, compaginaba los entrenos con los estudios de Bachillerato y, a la vez, con un taller de coches en el que trabajaba. Sin embargo, decidió dejar los libros a un lado para dedicarse en cuerpo y alma a lo que le gustaba. En 2001, se trasladó a España y fue, en este año, cuando corrió y ganó su primera gran cita aquí, la Media Maratón de Alicante. Desde entonces reside en el municipio granadino de Maracena, junto a su mujer, también marroquí (a la que conoció porque también estaba ligada al mundo del atletismo), y a sus dos hijos, de 8 y 4 años. «Mi familia ya está hecha a la vida en España. Mis hijos estudian aquí, aprenden idiomas como el inglés y tienen sus amigos aquí», argumenta El Mouaziz. Y es que asegura que, a día de hoy, sería muy complicado poder vivir de este deporte en su país de procedencia. «En Marruecos no te dan ayudas en el atletismo, falta dinero para todo esto. Las cosas han cambiado mucho en estos últimos años. Ahora hay más competencia de otros atletas africanos, sobre todo keniatas», explica.

No pierde sus raíces

Ya está toalmente asentado en España aunque sigue manteniendo sus raíces y creencias, incluso en cuestiones que pudieran incidir en su vida como atleta, como es el caso del Ramadán. «En realidad, no tiene por qué afectar a los entrenamientos. Está todo en la cabeza. En ese tiempo es Dios el que te da fuerzas», argumenta el corredor.

Ni el viento ni la lluvia frenan a este atleta del Club Nerja Atletismo, donde lleva ya siete años. Se entrena exigentemente cada día para buscar una competición en la que participar todos los fines de semana. «En vez de estar tumbado en la cama, estoy entrenándome. La gente me dice que siempre estoy fuerte y que soy muy rápido y es que ese es mi trabajo», se sincera el atleta. Y es que puede decir que vive de ello, ya que asegura que ha llegado a acumular 50.000 euros anuales gracias a sus logros, a lo que añade: «Cuando compito, lo hago para ganar. Siempre busco el podio».

Siempre en busca de grandes citas, El Mouaziz ha participado en carreras de toda Europa, África y Norteamérica, donde se encuentran algunas de las más cotizadas. Todo ello además de las citas españolas, sobre todo, las de Málaga. «Me gusta correr aquí, también por la importancia que tiene para mi club», explica. Aunque no siempre se dedicó exclusivamente a estas carreras, ya que también formó parte de la selección de Marruecos en competiciones como el Mundial de cross de 2007, donde obtuvieron un oro que sigue muy presente en su memoria.