Diario Sur

Carlos Jimena, un malagueño de oro

Jimena, durante un combate representando a la selección, y arriba con los dos oros logrados en la Copa Iberoamericana de Braga.
Jimena, durante un combate representando a la selección, y arriba con los dos oros logrados en la Copa Iberoamericana de Braga. / Sur
  • El karateca del Sukuri sueña con una medalla en el Mundial de Linz a finales de mes

  • Uno más de los talentos de la provincia en este deporte, lleva desde 2012 con la selección absoluta en kumite

Málaga se ha convertido en toda una fábrica de talentos en el kárate y él es uno de ellos. Carlos Jimena tiene 25 años y, aunque parezca increíble, lleva ya veintidós dentro de este deporte. Comenzó con sólo tres años. «Era muy pequeño. Me acuerdo de que un vecino estaba apuntado, y yo quería apuntarme como él. Después el kárate me atrapó», explica.

Lo atrapó y de qué forma. Le llevó a alcanzar un palmarés en el que hoy acumula grandes logros tanto a nivel nacional como internacional en solitario y por equipos, todo ello en la modalidad de combate o kumite, aunque reconoce que comenzó en kata. «Con doce años me cambié a kumite, porque me gusta más la adrenalina que se genera. Durante un combate, si cometes un error tienes la posibilidad de intentar remediarlo, incluso a lo largo del propio combate. Sin embargo, en una kata no hay marcha atrás y los errores acaban por pesar más», argumenta el malagueño.

Desde entonces no ha dejado de competir, además, cada vez a un nivel mayor. El karateca, que pertenece al club Sukuri de Málaga, se entrena a las órdenes de Luis García y María del Carmen Capitán y, actualmente, es uno de los integrantes de la selección española absoluta de este deporte. Esto lo ha llevado a ser uno de los grandes nombres que ha dado el kárate malagueño, junto a otros de sus compañeros del equipo nacional como Margarita Morata o el actual número uno de la clasificación mundial, Damián Quintero.

Y es que nuestra provincia se ha convertido en una gran exportadora de deportistas de esta modalidad, originaria del continente asiático. Algo que, según explica Jimena, se debe al trabajo y la calidad tanto de los entrenadores de la zona como de la propia materia prima; es decir, los deportistas.

A pesar de su edad, lleva figurando en las convocatorias de la selección nacional desde 2006, en las categorías inferiores, y desde 2012 en el equipo absoluto. Un debut que recuerda con especial ilusión.

«Guardo grandes recuerdos y experiencias de todos los campeonatos que he disputado, pero si tuviera que destacar uno especial ese sería el bronce que conseguí en el Campeonato del Mundo Universitario en 2012, cuando me estrené con la absoluta», rememora. «Empecé perdiendo y al final remonté en cuatro segundos con una patada», añadió. Pero eso no es todo. Además de este mérito deportivo, Jimena recuerda de forma especial aquel día, porque su madre se sometía a una operación tras haberle sido diagnosticado un cáncer de mama. «Fue muy especial, ese triunfo se lo dediqué a ella. Ahora ya se encuentra mucho mejor», explica con emoción. Asegura que sus familiares siempre han sido un gran apoyo y que, más allá de la preocupación que pueda generarse por enfrentarse a un combate, comenta que siempre intentan acudir a todas las competiciones, al menos a las más cercanas.

Además de este significativo bronce, Carlos Jimena acumula, entre otros, más de diez títulos de campeón de España en diferentes categorías; un bronce por equipos en el Campeonato del Mediterráneo de este año; dos victorias en el Campeonato de España Universitario, y un doble oro, en individual y por equipos, en su última cita internacional: la Copa Iberoamericana de Braga. Se trata de una competición que se celebró a comienzos de este mes y que supuso el último gran desafío de la selección española antes de acudir al Mundial de Linz (Austria), donde el malagueño intentará luchar por el metal en la categoría de menos de 67 kilos.

Vistas al Mundial de Linz

«La competición es del martes 25 al domingo 30 y justo el último día cumplo 26 años. Llevarme el título sería un gran ‘autorregalo’», asegura el malagueño. Una experiencia que vivirá junto a la selección. «Este grupo es de los mejores que he tenido nunca. Hay mucho compañerismo y buen rollo y la mayoría ya nos conocíamos de antes», explica Jimena. «Mis fuertes son la velocidad, la técnica y también la alegría que transmito a mis compañeros. Todos aportamos algo para sumar al conjunto», añade.

Sin embargo, a pesar de su pasión y entrega dentro de este deporte, asegura que es muy complicado dedicarse plenamente a él. Es por esto que ha terminado la carrera de Magisterio en Educación Física y actualmente compagina sus entrenamientos con las oposiciones para a la Policía Nacional.