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El malagueño Raúl Zambrana, primer paratriatleta en completar el Desafío Doñana

El malagueño Raúl Zambrana, primer paratriatleta en completar el Desafío Doñana
/ Zambrana, a su llegada a meta
  • El deportista empleó 8 horas y 25 minutos en completar una prueba de mucha dificultad

Es una de las pruebas de resistencia con más solera de Andalucía y que cada año reúne a centenares de deportistas de todos puntos del país. Nadar es la desembocadura del Guadalquivir o correr por los parajes de Doñana son algunos de los atractivos de esta carrera, compuesta por 100 kilómetros en bicicleta, un kilómetro a nado y otros 30 a pie. El pasado fin de semana, en los casi 600 participantes, había uno de ellos muy especial. Su objetivo no era ganar, ni hacer un buen tiempo, pero sí llegar a meta y, lo que es más importante, ser el primer paratriatleta en completar la prueba. “Ha sido tan duro como emocionante”, explica Zambrana, que empleó 8 horas y 25 minutos en terminar el recorrido. El malagueño, que tiene la pierna izquierda amputada y dos nervios de un hombro seccionado, fruto de un accidente de moto, tiene ya un amplio currículum de triatlones de larga distancia -ha completado dos medio Iron Man-, pero nunca había terminado uno tan largo como el Desafío Doñana. “Era algo que tenía en mente desde que empecé en este mundillo. Hasta ahora estaba centrado en la carrera olímpica, para intentar estar en Río 2016. Una vez que no pude lograr este reto me dije 'este año intentó el Desafío Doñana' y así lo he hecho”, asegura.

La prueba comenzó en la playa sanluqueña de Bajo de Guía con una salida neutralizada para completar los 100 kilómetros en bicicleta, pasando por Trebujena, Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María o Rota antes de regresar a Sanlúcar de Barrameda. Ese segmento lo hizo bien, pero los problemas llegaron en la natación. El kilómetro a nado por el Guadalquivir ya empezó a complicarse, por la confluencia de corrientes fuertes que hay en la zona. Pero además. Zambrana tuvo un problema logístico que le retrasó una vez que terminó la prueba a nado. “Mi hijo me tenía que llevar la prótesis que uso para la carrera a pie a la zona de transición, pero llegó tarde por un problema organizativo y ahí le tuve que esperar. Perdí como media hora antes de poder ponerme a correr”, afirma. Y fue en la carrera a pie cuando realmente Zambrana empezó a sufrir: “Los dos primeros segmentos fueron bien, pero la carrera a pie fue muy dura. Física y mentalmente. Es un terreno con muchos cambios, en el que te encuentras arena blanda, después suelo duro... Muy complicado para correr con la prótesis. Además, a un lado tienes el desierto de arena, a otro el mar y de frente no ves el final. Hay que estar fuerte también mentalmente”, declara.

A partir del kilómetros 18 de carrera, después de varias horas de competición, a Zambrana se le hacía cada vez más duro continuar, pero no desfalleció. Recibió muchas muestras de ánimo de los participantes y él a su vez también le dio fuerzas a los otros corredores. “Me encontraba con muchos triatletas que me veían corriendo con la prótesis y flipaban. Muchos me chocaban la mano y creo que mi presencia les daba ánimos para terminar el recorrido”, relata el malagueño. El deportista del Club Triatlon Rincón de la Victoria que concluyó con éxito la primera participación de un deportista con discapacidad física en el Desafío Doñana, con un tiempo 8:25:43

Tras terminar la carrera, Zambrana recibió las felicitaciones del resto de corredores y de la organización. Además, el consejero de consejero de Turismo y Deportes de la Junta de Andalucía, Francisco Javier Fernández, le confirmó que él había sido el primer paratriatleta en terminar la prueba y que a partir de 2017 el Desafío Doñana sería ya prueba oficial para deportistas paralímpicos. “Siento que de alguna forma he abierto una puerta en el paratriatlón y eso me enorgullece”. El malagueño, que lleva dos días con muchos dolores tras la prueba, quiso dedicarle esta carrera a toda la gente que le sigue y le apoya: “Se lo debía a todos los que me apoyan en las redes sociales y me animan a seguir superándome día a día. Se lo agradezco también a mi entrenador y mis 'sponsor' y especialmente a mis hijos y mi mujer por acompañarme moral y físicamente en todas mis aventuras”.