Diario Sur

Castillo, sexto con España en el Mundial de Grecia

El malagueño Sergio Castillo, sobre la embarcación de España durante la competición. :: sur
El malagueño Sergio Castillo, sobre la embarcación de España durante la competición. :: sur
  • El deportista malagueño, especializado en pesca submarina, finalizó en vigésima segunda posición a nivel individual

La isla griega de Syros acogió el trigésimo campeonato del mundo de pesca submarina el pasado fin de semana. Una cita en la que estuvo presente el malagueño Sergio Castillo, quien junto a Javier López y Raúl Astorga, conformaron el equipo español, que finalizó en sexto lugar. Este último integrante del conjunto, además, tuvo que sustituir al vigente campeón nacional, Óscar Cervantes, que no pudo asistir finalmente a la competición por motivos personales.

Durante la jornada del viernes, se produjeron una serie de actos oficiales como parte del protocolo, como la reunión de capitanes de los diferentes equipos participantes , que tuvo lugar en el Dolphin Bay Hotel en Galissas. Aquí se puso de manifiesto el gran descontento de todas las delegaciones por la prohibición de la organización de recoger el péndulo por parte de los barqueros. Este es un artilugio que ayuda a bajar a los pescadores a grandes profundidades a una mayor velocidad.

Sobre esta medida, Castillo opina: "Estoy totalmente en contra, de hecho teníamos un informe de un médico de la federación española en el que se decía que cualquier sobre-esfuerzo a estos niveles, podría provocarnos un ataque de descompresión, y esta medida perjudicaba seriamente nuestra seguridad». Y añadió: «Mi compañero de selección Javier López acabó al límite el primer día, comenzó a decir demasiadas incongruencias la noche del sábado y se levantó con un cansancio excesivo la mañana del domingo, lo consultó con el capitán y por seguridad se decidió que no compitiera en la jornada definitiva, a pesar de ir entre los diez primeros. Tengo las manos destrozadas de subir y bajar la cuerda».

Acto seguido, se pasó al desfile de las diferentes naciones competidoras hasta la Plaza de Hermoupolis, para terminar con la presentación oficial del campeonato en un multitudinario acto.

Dos jornadas de competición

La competición dio el pistoletazo de salida el sábado. Una jornada que ya se presagiaba dura ya que la gran mayoría de los peces se sumergen hasta los cuarenta metros de profundidad. Esto supone un extra de complejidad para los pescadores, que se ven obligados a realizar el menor número de bajadas posibles y aumentar así la efectividad en cada una de ellas. En esta primera jornada, Castillo se plantó en la duodécima posición con tres piezas que sumaron 6410 puntos, lejos ya de Giannis Sideris, que se mostró intratable durante la primera jornada con un total de nueve piezas que le daban 29230 puntos.

Solo 39 de los 68 participantes lograron sacar alguna pieza del agua, lo que sirvió para reflejar la dureza de la prueba y la dificultad de la pesca en esos niveles de profundidad, característicos además de Syros. Una isla situada en el mar Egeo, que fue seleccionada como el escenario para esta competición deportiva por la buena visibilidad de sus aguas y, precisamente, sus profundidades, propicias para el desarrollo de las pruebas de pesca. Sin embargo, Castillo comentó: «La semana pasada al campeonato estuvo fatal, no pudimos casi ni reconocer zonas de pesca, pero durante el campeonato, los días estuvieron fabulosos, con aguas claras, sol y nada de marea».

El campeonato se decidió finalmente el domingo. Las selecciones nacionales de Grecia, Chipre, e Italia partían como favoritas tras ocupar los primeros puestos en la primera jornada. Finalmente en el pesaje, el chipriota Giorgos Vasiliou se alzó del tercer puesto al primero, con cinco piezas que le dieron el campeonato. El resto del cajón del pódium se lo repartieron entre los griegos Giannis Sideris y Gerasimos Kavvadias, que fueron segundo y tercero respectivamente.

Por naciones, la anfitriona Grecia se terminó llevando el Mundial, superando a Italia en segunda posición y a Chipre que fue tercera. España obtuvo una meritoria sexta plaza, mientras que Sergio Castillo acabó en vigésima segunda posición.

Una de cal y otra de arena

«Estoy contento, pero no tuve la suerte de cara. Los capitanes me han apoyado, la diferencia de 60 gramos de un pescado la primera jornada y 150 de otro la segunda, fue clave para haber podido acabar entre los diez primeros, ya que por esa pequeña cantidad de peso, no me dieron por válido dos pescados que me habrían subido bastantes posiciones. El objetivo del equipo era ganar, algo que no conseguimos, pero dadas las circunstancias de dureza del campeonato a la que nos enfrentamos y a ver como los griegos que organizaron el campeonato con normas muy favorecedoras para sus intereses, es para estar mas que satisfechos», argumentó el malagueño, que añadióque no se plantea abandonar la pesca submarina por el momento.

«Esto es una droga y cuando te engancha cuesta salir. Aunque el resultado no ha sido el esperado, la experiencia ha sido inolvidable. Todos los compañeros podríamos haber quedado entre los diez primeros, ya que teníamos cualidades para ello y nos hemos preparado muy duramente estas semanas, pero no pudo ser», añadió.

Pese al resultado final, el malagueño aseguró estar satisfecho por haber formado parte de esta experiencia internacional. Un logro más que se sumará a su palmarés deportivo. «En cuanto a la organización, ha estado genial, ha habido un despliegue de medios increíble. Es el campeonato con mas dificultad que he vivido, físicamente me encontré muy bien, el segundo día incluso mejor que el primero, hice veinticinco inmersiones el sábado y veinticuatro el domingo, muchísimas para fondos de mas de 50 metros de profundidad. Ha sido un campeonato muy convulso, en el que han habido muchas reclamaciones por acciones ilegales de competidores, como el uso de linternas por parte de algún griego, algo que quedó tajantemente prohibido de usar en el campeonato», explicó el pescador submarino.