Diario Sur

El Bádminton Benalmádena, dispuesto a subir un escalón en la élite nacional

La plantilla del Benalmádena de la temporada anterior.
La plantilla del Benalmádena de la temporada anterior. / Sur
  • El equipo malagueño ha incorporado a sus filas este verano a Ernesto Velázquez, una de las grandes figuras nacionales de este deporte

En los Juegos de Río, Carolina Marín se coronó campeona olímpica al derrotar a la india Sindhu en tres épicos sets. Aquella final supuso todo un escaparate en España para un deporte, el bádminton, que no ha arraigado hasta el momento en nuestro país. «Lo que ha conseguido Carolina es bueno para todos los que estamos involucrados en esto», cuenta Eduardo Herrero, un mítico del Bádminton Benalmádena, club en el que lleva décadas, y ahora como entrenador. Copi, como se le conoce habitualmente, valora la visibilidad que Carolina ha traído a este deporte de raqueta.

El equipo al que Copi dirige ha encarado durante esta semana la recta final de su pretemporada antes del primer partido de la temporada en la División de Honor, máxima categoría del bádminton nacional. Esta tarde, a las 18.00 horas, en la cancha del recién ascendido Mercapinturas Almería se podrá comprobar la puesta a punto del Benalmádena. El Almería ascendió de rebote a Primera, merced a la renuncia del Tecnun San Sebastián, que no pudo asumir los costes que suponía seguir en la máxima categoría.

El equipo que presenta este año el Benalmádena es en su práctica totalidad el mismo que el del curso anterior. «Mantenemos lo del año pasado, aunque tenemos algunas bajas por motivos laborales como las de Verónica Gutiérrez y Jacobo González. Alejandro Toro, pese a que está con nosotros este año quiere ir un poco más tranquilo para centrarse en sus estudios y su futuro laboral», explica Copi.

Pese a las bajas esta temporada, el técnico destaca que la fortaleza del grupo es la gran ventaja del Benalmádena: «El equipo es un bloque, sin grandes protagonismos. No tenemos un grupo con jugadores que ganan muchos puntos más que otros, sino que las victorias llegan más bien repartidas. Es el conjunto el que saca las victorias adelante». Habla de un equipo que la temporada pasada se salvó del descenso de manera matemática en la penúltima jornada, pero de manera más o menos holgada ya que terminó con tres victorias de margen para no caer a la Primera Nacional, como se conoce a la segunda división.

Metas

El objetivo para esta temporada está en superar esa marca, y terminar en la mitad superior de una tabla de solo ocho equipos que conforman la División de Honor, en una reducción que comenzó la liga anterior. Sin embargo, Copi se muestra cauteloso:«En bádminton es muy complicado conocer tu nivel, por lo que dependiendo de los jugadores que presenten los distintos equipos podremos ver la meta a la que podemos aspirar».

Una jornada de la División de Honor consta de siete partidos entre dos clubes:dos individuales masculinos, dos individuales femeninos, un dobles masculino, un dobles femenino y un dobles mixto. El primer equipo que gane cuatro de los siete partidos se lleva la victoria. Copi cree que hay buen nivel para todos los choques, masculinos y femeninos: «Tenemos dos buenos individuales femeninos, pero nos falta un tercero competitivo por si alguno de los que hay falla. En los chicos, Alejandro Toro y Rafa Gálvez son una pareja muy buena, y cuando llegue Ernesto podremos decir que tendremos un plantel de lujo».

El ‘jugador franquicia’

El jugador al que se refiere Copi es Ernesto Velázquez, en su opinión uno de los tres mejores jugadores de bádminton masculino en España. «Ha sido un jugador que siempre ha estado entre los mejores. Consiguió la primera medalla española en un Europeo, júnior. Le he entrenado mucho tiempo y le conozco», afirma. El único problema por el momento es que Ernesto está saliendo de una grave lesión de rodilla que le ha mantenido fuera de competición durante diez meses. Copi es claro al respecto:«Contaré con él cuando me pida jugar».

Velázquez, un jugador de reconocido prestigio en Dinamarca y México, ha vuelto a la competición española para volver a coger ritmo. «Copi es la razón principal por la que estoy aquí. Tengo total confianza en él y sé que me voy a encontrar muy a gusto aquí», reconoció a este periódico el propio deportista. El que a buen seguro será el ‘jugador franquicia’ del conjunto benalmadense apunta alto cara a los objetivos del equipo en la División de Honor:«Creo que podemos aspirar a ser terceros o cuartos. Estoy deseando que se me pase el dolor para aportar lo que pueda al equipo durante la temporada».