Diario Sur

Primera medalla para España en los Paralímpicos

málaga. La discapacidad es solo un rótulo y más de 4.300 atletas están en Río de Janeiro para demostrarlo en los primeros Juegos Paralímpicos de Sudamérica, inaugurados en la madrugada de ayer entre el ritmo de la samba, la ausencia de Thomas Bach, máximo mandatario del comité olímpico, y el grito de protesta.

Fútbol para ciegos, atletismo, rugby y voleibol sentado, natación, esgrima y equitación destacan en el programa de 22 deportes de esta XV edición, que terminará el día 18. Junto al ensordecedor abucheo al presidente brasileño, Michel Temer, destacó que en la tribuna brillaba por su ausencia Thomas Bach, presidente del COI, que explicó que no podía asistir porque debía acudir al funeral del expresidente alemán Walter Scheel. Es la primera vez que el jefe del COI no asiste a la apertura del evento desde 1984. Según medios brasileños, la policía esperaba interrogar a Bach en Río sobre el escándalo de reventa ilegal de entradas que involucra al irlandés Patrick Hickey. En correos electrónicos interceptados por la policía, Hickey, presidente suspendido del Comité Olímpico de Irlanda y miembro de la directiva del COI, le habría pedido a Bach más entradas para la ceremonia de apertura de Río 2016, reclamando que había recibido solo 38 cuando en Londres 2012 tuvo acceso a 84.

En la jornada inaugural el lanzador de peso valenciano Kim López, con su victoria en Río de Janeiro en la categoría F12 de discapacitados visuales, consiguió la primera medalla para España en estos Juegos, de oro, que supone también la número 200 de oro para el deporte español en unos Paralímpicos. La deportista más laureada es Purificación Santamarta, atleta burgalesa con discapacidad visual que logró 11 en seis ediciones, por delante de los nadadores Richard Oribe, con 9, y Teresa Perales, con 8.