Diario Sur

El primo de Hortelano que conducía el coche duplicaba la tasa de alcoholemia

  • El Hospital 12 de Octubre comunica que el atleta de origen australiano «evoluciona favorablemente» tras se operado de una mano

madrid. El conductor del vehículo en el que el atleta Bruno Hortelano sufrió la madrugada del lunes un accidente de tráfico duplicaba la tasa de alcoholemia y dio 0,53 miligramos de alcohol por litro de aire expirado, cuando el límite máximo permitido es de 0,25. Así lo confirmaron a Efe fuentes de la investigación, que concretaron que esa es la tasa que dio en la segunda prueba que se le hizo al conductor, que es primo del velocista. Además, Hortelano no llevaba el cinturón de seguridad en el momento del choque

Hortelano, de 24 años, plusmarquista español de 100 y 200 metros, campeón europeo en el doble hectómetro y semifinalista en los 200 de los Juegos Olímpicos de Río, resultó herido en un impacto contra la parte central de la vía en la A-6, a la altura de Las Rozas (Madrid).

El siniestro tuvo lugar en torno a las siete de la mañana en el citado punto, donde los sanitarios atendieron al joven, que presentaba una mano «catastrófica», por lo que fue operado de urgencia en el hospital 12 de Octubre. Según su representante, Alberto Armas, el atleta «se encuentra estable dentro de la gravedad».

Un meñique sin reconstruir

El Hospital 12 de Octubre también emitió un comunicado para referirse al estado del deportista. Según el mismo, «evoluciona favorablemente» después de ser intervenido quirúrgicamente por lesiones en su mano derecha». Las fuentes del centro médico consultadas por definieron como «larga y complicada» la operación, en la que consiguieron reconstruir gran parte de la mano del atleta.

«Le han realizado una limpieza de todas las zonas afectadas con pronóstico bueno. Le han reconstruido los extensores del segundo al quinto dedo. El meñique ha sido el único que no se ha podido reconstruir del todo», confirmó su representante, Alberto Armas. «Ahora toca ver la evolución y que no se infecte la herida para que en una segunda intervención pueda recuperar la sustancia que recubre las articulaciones», añadió.

En todo caso, horas después del accidente se extendieron rumores de amputación que Armas se encargó de desmentir entonces: «Es falso. Tiene varias fracturas en algunos dedos y algún tendón roto, además de pérdida de masa muscular, pero no corre riesgo la mano».