El cerrojo del Marbella cumple 400 partidos

Javi Moreno, en las instalaciones de La Dama de la Noche, donde suele ser un ejemplo en cada entrenamiento. /J. Rodríguez
Javi Moreno, en las instalaciones de La Dama de la Noche, donde suele ser un ejemplo en cada entrenamiento. / J. Rodríguez

Javi Moreno alcanza quince años como profesional con el sueño de conseguir un ascenso que aún le falta

JULIO RODRÍGUEZ

¿Busca un '6'? Javi Moreno: pivote defensivo, jugador de amplio recorrido, expeditivo en la parcela ancha, generoso en las coberturas, dominio en el juego aéreo y con buena salida de balón. Esta definición del medio centro de contención, antiguo '6', casa a la perfección con la pieza que da equilibrio al centro del campo del Marbella. A sus 34 años Javi Moreno tiene una reputación consolidada en Segunda B tras cumplir su partido 400 incluyendo partidos de 'play-off' de ascenso y Copa del Rey. Ha conseguido con el paso de los años que, pese a llamarse igual, no lo confundan con el mítico exdelantero de Alavés, Milan y Atlético de Madrid, entre otros. Apasionado por el fútbol, ni se plantea de lejos colgar las botas tras quince años ininterrumpidos de carrera en cada uno de los grupos de Segunda B. De hecho, su aptitud física es impropia de un futbolista de su edad.

Debutó con 19 años en Segunda B con el equipo filial de su tierra, el Mallorca. Sólo jugó una temporada en Tercera con el cuadro balear y el filial del Villarreal. A partir de ahí toda su trayectoria la desarrolló en la misma categoría en las filas del Fuenlabrada, Benidorm, Alzira, Huracán, Badalona, Guijuelo, Compostela y Amorebieta hasta recalar el pasado verano en el Marbella. Aunque se perdió por lesión seis jornadas coincidiendo con el parón navideño, esta campaña ha disputado 26 partidos y su rendimiento sigue en la misma línea de un grupo que se mantiene líder del grupo IV de Segunda B.

A sus 34 años ni siquiera se plantea la retirada y recalca: «Mi sueño no es jugar con el Madrid o el Barça, sino subir a Segunda con el Marbella»

«Esto es un regalo y hay que aprovecharlo; no me conformo con jugar el 'play-off'», dice sobre la gran Liga del Marbella

En el vestuario destaca por su compromiso, y en lo individual, por mantenerse a un alto nivel competitivo pese a superar una operación en el hombro este mismo curso que lo dejó dos meses fuera de los terrenos de juego. El pasado domingo, contra el Écija, sintió emociones encontradas. Sufrió la derrota que cortaba la racha de catorce partidos invictos en su cuarto centenario como jugador. Marcó un golazo de cabeza que acabó anulado. Su pena fue no poder dedicarle el tanto a Ramón Rey –técnico de estrategia del equipo– y al centenar de aficionados marbellíes que llevaron al Municipal San Pablo una pancarta para felicitar al centrocampista por su partido número 400.

Con el Benidorm en el Camp Nou en la Copa y frente a Messi.
Con el Benidorm en el Camp Nou en la Copa y frente a Messi. / SUR

A cinco jornadas del final y con el Marbella líder llega el momento determinante del año para el que se fichó a futbolistas con experiencia mirando el horizonte más positivo: jugar por el ascenso a Segunda División. El mallorquín asegura a SUR que está en el mejor momento de su carrera. «Comento más de una vez con Wilfred que no nos habíamos visto en otra como esta. Es cierto que hemos jugado otras veces el 'play-off', pero coincidimos en que este equipo sabe desde hace meses a lo que juega. El míster nos ha ayudado mucho», dice, consciente de saber lo que es competir por una promoción en conjuntos como el Benidrom, Huracán y Guijuelo. «Esto es un regalo y hay que aprovecharlo. No me conformo con jugar un 'play-off'. Hay que valorar mucho el trabajo de esta plantilla porque a principio de temporada nadie pensaba en nosotros para estar arriba y el trabajo día a día nos ha puesto ahí», remarca.

Estévez: «Es el tío más constante y pesado entrenándose»

La humildad y cultura del trabajo no ha sorprendido a sus valedores. Fue el primer fichaje del verano junto a su compañero de piso y amigo, el guardameta Wilfred. Cuando se le pregunta al director deportivo, Jorge Rodríguez de Cózar, sobre lo primero que piensa para definir a Javi Moreno no duda: «Autoexigencia, profesionalidad, ese es Javi Moreno. Sale el último del vestuario y los utileros se quejan de él (risas). Como mínimo llegará a los 500 partidos porque se cuida mucho», recalca a SUR. Quien apostó más por él fue su entrenador, Fernando Estévez. Pese a tener fichas libres para firmar a un recambio invernal por su lesión, descartó públicamente esa opción. «Es el tío más constante y pesado entrenándose. Vive el fútbol antes, durante y después». Como anécdota, también es el último en salir del autobús y desde hace 14 años no hay una sesión preparatoria en la que no acabe haciendo una rutina de 10 minutos de abdominales.

Tras tantos años de continuidad, de grandes retos como jugar contra el Barcelona en la Copa del Rey militando en las filas del Benidorm de Paco López (actual entrenador del Levante), ahora sabe más que nunca lo que quiere. «Mi sueño no es jugar con el Madrid o el Barça; es ascender a Segunda División con el Marbella», insiste. Tan claro tiene Javi Moreno que quiere vivir el presente que ni se le pasa por la cabeza la retirada. «Creo que aún me quedan cuatro años de este nivel competitivo. Soy un enfermo del fútbol en el buen sentido. Me apasiona este deporte, trato de cuidarme al máximo y no hay un día en el que no vaya ilusionado a entrenarme. Es más, cuando noto que el entrenamiento no me salió bien me voy con un enfado importante conmigo mismo», afirma.

Aunque vea lejos colgar las botas, tiene claro que su futuro estará vinculado al fútbol. Aprovecha su estancia en Marbella para estudiar el nivel 1 del curso de entrenador en San Pedro Alcántara. Allí sus compañeros le preguntan por esos entrenamientos que compartió en el Villarreal B con Bruno y cómo trabajan entrenadores que le han dirigido, como Luis García Plaza, Rubi o el propio Paco López.

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