Diario Sur

Las gotas de calidad de Kike Márquez cortan la sequía del Marbella

Carlos Julio trata de despejar un balón en el encharcado césped del Municipal.
Carlos Julio trata de despejar un balón en el encharcado césped del Municipal. / J.R.
  • Un gol olímpico del sanluqueño da los tres puntos a los costasoleños ante el Extremadura tras cinco jornadas sin ganar

El Marbella volvió a ganar tras cinco semanas. Triunfo por 3-2 con doblete del ‘pichichi’ del equipo, Kike Márquez, que resolvió el encuentro con un gol olímpico. Los costasoleños son segundos a un punto del líder.

Más goles que fútbol en la primera mitad. Justo se cumplía el primer minuto de juego cuando el Marbella se adelantaba con una extraña acción. El central Delmonte siguió un balón suelto hasta el área rival con tanto ímpetu que aprovechó un rechace de Saavedra para batirlo a un metro de la portería. La alegría fue efímera porque, tras el saque del centro, un envío a la espalda de la defensa marbellí se saldó con el tanto de la igualada. Indecisión entre Lolo, Diana, Delmonte y el portero Guille Lara de la que sacó partido Willy para rematar al poste y convertir el 1-1 con dos minutos de juego.

El campo estaba en buenas condiciones para los dos días de intensa tormenta en Marbella. Los charcos impedían el juego en corto, la pelota corría con velocidad, pero no condicionaba en exceso el partido. De hecho, en la segunda mitad el césped mejoró. Los dos equipos no querían cometer errores y optaban por el juego directo para ganar metros. Algo más de presencia tuvieron los locales con prolongaciones por las bandas, en las que Niko Abuladze, Kike Márquez y Goti merodeaban el área rival. El internacional ruso debutaba como titular a sus 20 años en el perfil izquierdo y fue clave para poner a su equipo con ventaja. Niko se metió entre los centrales y, cuando pretendía controlar para colarse solo en el área, Manu se le echó encima cometiendo penalti. Kike Márquez engañó a Saavedra y subió el 2-1 al marcador.

Parecía que los locales se encaminaban a la victoria tras cinco semanas de sequía. De hecho, Kike Márquez, en una acción individual, pudo aumentar la renta con un balón al larguero. El Extremadura generaba peligro a balón parado y encontró el gol a tres minutos del descanso. Dieguito metió un auténtico golazo con una volea desde el vértice derecho del área que se incrustó con violencia por la escuadra izquierda. Golpe duro para el Marbella, que encaró contrariado el camino a los vestuarios.

En la segunda mitad el Extremadura entró con la misma intensidad en cada lance, en cada esférico sin dueño. Esa voluntad bien pudo servir para remontar con un gran remate de José Manuel que se fue a un palmo del poste izquierdo. Inquietaban y mucho los visitantes con la velocidad que adquiría la pelota cuando se deslizaba en largo por el verde del Municipal. El Marbella necesitaba un revulsivo y lo encontró en Okoye. El nigeriano saltó al campo y necesitó 30 segundos para cabecear en plancha en el área chica un servicio desde la derecha de Goti. Saavedra hizo un paradón, aunque pareció que el cuero había entrado. No se quedó aquí la energía del africano. Ganó en velocidad a los centrales para plantarse dentro del área y rematar con la izquierda con otra buena respuesta del meta.

Dos meses hacía que no estaba con el grupo por problemas burocráticos y llegó con toda la fuerza del mundo. Siguió desbordando con velocidad por la banda izquierda y levantó los aplausos de los 300 valientes que desafiaron al frío en la grada. Lo mejor estaba por llegar. El tiempo respetó el choque porque escampó durante las dos horas de partido. Las únicas gotas que cayeron fueron las de la calidad que desprende Kike Márquez. Botó un córner cerradísimo con toda la intención del mundo. Saavedra trató de sacarla de dentro, pero el gol olímpico fue un hecho. Estuvo etraordinario el de Sanlúcar, que sentenció el duelo. Aguantó bien el Marbella, que retoma así la senda del triunfo.