Diario Sur

El Marbella quiere amargar el debut de Falete en el Sanluqueño

  • Visita al ‘farolillo rojo’, que estrena entrenador en El Palmar, con la intención de acabar con su dinámica negativa

Partido idóneo para recobrar confianza. El resfriado del Marbella dura más de lo esperado. La semana pachucha se ha convertido en cuatro jornadas malas. Parece que los síntomas remiten poco a poco después del último empate en casa contra el Jaén, pero no es suficiente para tener la cabeza despejada. La única cura eficaz es la victoria sanadora. Tras sumar un punto de los últimos doce, el conjunto costasoleño tiene la oportunidad de empezar a respirar profundamente ganando en El Palmar al ‘farolillo rojo’ de la Liga, sumido en una pulmonía crónica: solo un triunfo en catorce partidos.

El principal obstáculo para la victoria esta tarde no es el rival, sino la recuperación de la identidad de un Marbella que hace un mes contaba con un dominio incontestable. Nadie desprecia al Sanluqueño, aunque pase por su peor momento, porque ilusión, afición y ganas de ganar a un grande en casa no le faltarán. Sin embargo, hoy prima más para los marbellíes encontrar su mejor versión de juego y eficacia.

Dos condicionantes marcarán este duelo entre Sanluqueño y Marbella. De un lado, el debut en el banquillo de El Palmar de su nuevo técnico, Falete, y de otro, el regreso a casa de Kike Márquez. El máximo goleador del Marbella, con ocho tantos, dio sus primeros pasos en Sanlúcar de Barrameda, su tierra natal. Es un partido especial porque llega en su mejor momento como profesional y con margen de progresión aún mayor.

Los problemas en defensa obligarán al entrenador del Marbella, Mehdi Nafti, a plantear una línea inédita. El equipo se ha quedado sin laterales por la sanción de Carlos Julio y las bajas por lesión de David y Andrés Sánchez. Neva es el único futbolista que puede acoplarse por tercera semana al perfil izquierdo. En el costado derecho es fijo Marcos Ruiz, que ha abandonado en más ocasiones su posición de central para cumplir con solvencia como lateral. El motor en el centro del campo y también sanluqueño, Lolo, se pierde el choque por sanción.