Diario Sur

El Marbella se conjura para reaccionar

Carlos Julio intenta prolongar el balón por la banda.
Carlos Julio intenta prolongar el balón por la banda. / J. R.
  • Las dos derrotas seguidas han dolido al equipo, que quiere desquitarse ante un histórico Murcia

Enrabietados, picados, dolidos en su amor propio, como el propio técnico Mehdi Nafti reconoce, los futbolistas del Marbella quieren borrar de su mente las dos últimas derrotas con un triunfo de prestigio esta tarde contra un Murcia cuestionado. El líder está herido, con un Cartagena que le pisa los talones a un punto, pero al equipo no le obsesiona la primera, segunda ni la tercera plaza, lo que realmente le preocupa es recuperar esa marcha más que le hacía superior a todos sus rivales. La concentración esta semana en San Pedro del Pinatar, por aquello de disputar dos jornadas en apenas cuatro días en tierras murcianas, ha permitido que el grupo cierre filas, haga ‘piña’, examen de conciencia y vuelva al ‘verde’ convencido de que no es una casualidad sumar 27 puntos en menos de un tercio de temporada.

No han gustado en el seno del cuadro costasoleño las críticas después de sucumbir con claridad 3-0 contra el Cartagena. No esperaban que todo el crédito obtenido se esfumara tras dos pinchazos consecutivos y seis goles encajados en sendos partidos. Ahora, rearmado moralmente, el Marbella quiere hurgar en la herida de un Murcia lejos de su mejor nivel y de la posición que debe ocupar por reputación e historia en Segunda B. Para ello es imprescindible recuperar el mejor nivel de hombres como Kike Márquez, Añón y Petcoff, entre otros. Nafti ha comenzado a hacer rotaciones, aunque no encuentra la profundidad de banquillo que le gustaría por los lesionados y sancionados.

Recuperación

La buena noticia es que el entrenador franco-tunecino ya no tendrá que inventarse un central como hizo el miércoles con el lateral Andrés Sánchez. El argentino Delmonte ya ha cumplido su partido de castigo y es un baluarte fundamental en la salida de balón por la zona zurda. La duda estriba en saber si el brasileño Graxa repetirá como sostén en el centro del campo o será Petcoff el que se ocupe de ese cometido, dando entrada en la parcela ancha a Beitia. El vasco era un fijo desde comienzo, pero no jugó ni un minuto en el Cartagonova y se está acostumbrando a ser uno de los primeros sustituidos cuando es titular.

Llega la catarsis purificadora al Marbella para limpiar malas sensaciones. «Hemos hablado a la cara, como lo tenemos que hacer, y los chicos están deseando demostrar que nos son tan malos como he leído y he escuchado», sentencia Nafti. El entrenador también asegura que le gusta el Murcia porque está cambiando su tendencia. Sin embargo, el cuadro grana está siendo cuestionado por su falta de gol. De hecho, se han quedado sin marcar en siete de los doce partidos jugados. Y eso que cuentan con un Wilson Cuero, que fue pretendido por el Marbella, pero que no está encontrando acierto. Pese a no destacar en la faceta realizadora, el cuadro pimentonero ha dejado su portería a cero en los tres últimos partidos. Y sigue cuestionado el técnico, Paco García.

El Marbella no saldrá a defender un punto, de hecho, aún no ha acabado un encuentro en empate. La victoria sería balsámica tanto para la moral del vestuario como para afrontar la próxima semana en el Municipal otro duelo de los atractivos con el Jaén.