Patrick Reed da la campanada en Augusta y gana su primer 'major'

Reed celebra la victoria tras una última jornada de vértigo en la que supo mantener distancias con Fowler, Spieth y Rahm. :: efe/
Reed celebra la victoria tras una última jornada de vértigo en la que supo mantener distancias con Fowler, Spieth y Rahm. :: efe

El estadounidense se lleva el triunfo tras una última jornada apasionante en la que Jon Rahm, que acabó cuarto, tuvo opciones de victoria

ALBERTO GÓMEZ

El golfista estadounidense Patrick Reed conquistó su primer grande en el Masters, que se disputó durante abril en el histórico recorrido de Augusta National. Reed (-15) recupera la chaqueta verde para los estadounidenses después de las victorias del inglés Danny Willett en 2016 y el español Sergio García en 2017, e iguala la hazaña de su amigo y compatriota Jordan Spieth, ganador en 2015, que quedó tercero. El golfista texano de 27 años, estuvo a punto de lograr cuatro rondas (69-66-67-71) por debajo de 70 golpes, algo que nadie ha conseguido todavía en la historia del Masters de Augusta. El español Jon Rahm, por su parte, acabó en el cuarto puesto en su segunda aparición en el Masters. «Lo mejor es que no he sentido pánico, me he sentido cómodo y me ha encantado la presión», dijo Rahm.

El golfista de 23 años, que acabó con un resultado de -11, se codeó durante la última jornada con la flor y nata de su generación: los estadounidenses Rickie Fowler (-14), Jordan Spieth (-13) y Patrick Reed (-15), flamante ganador de la chaqueta verde. Un golpe de mala suerte en el hoyo 15, cuando su bola acabó en el agua, liquidó sus opciones de victoria. «Jon aporta un nuevo poderío y estará en la cumbre del golf durante muchos años. Es muy fuerte, determinado, no tiene miedo», explicó el danés Thomas Bjorn, capitán del equipo europeo de la Ryder Cup, la competición bienal entre Europa y Estados Unidos que se disputará en septiembre en París y donde el vasco ya tiene un hueco asegurado.

A Reed, triunfador del victorioso equipo estadounidense de la Ryder en 2016, se unieron en los primeros puestos de la clasificación otros probables miembros de la escuadra estadounidense en París, como Fowler, Spieth, Bubba Watson (ganador de los Masters de 2012 y 2014) y Dustin Johnson, número uno del mundo. Al principio de la semana la atención se centró en el retorno del estadounidense Tiger Woods, triple chaqueta verde y ganador de 14 grandes, que se clasificó por un golpe para las dos últimas jornadas, después de dos años de ausencia por lesiones, y terminó con uno sobre el par después de una meritoria ronda final de -3.

Reed silenció a quienes vaticinaban que no aguantaría la presión y daban como ganador a Rory McIlroy Sergio García no pasó el corte tras una desastrosa primera jornada con cinco caídas consecutivas al agua en un hoyo

El español Sergio García, defensor de la chaqueta verde y protagonista de las ceremonias preliminares, salió peor parado con cinco caídas consecutivas al agua en un hoyo durante la primera jornada, que dieron al traste con sus posibilidades. «Es una pena y duele porque venía con ganas y buenas sensaciones, pero a lo mejor con demasiadas ganas y demasiadas expectativas», dijo García, que enfundó la chaqueta verde a Patrick Reed en la ceremonia de entrega de premios.

La vuelta «más compleja»

Reed silenció a quienes que se inclinaban por Rory McIlroy en la definición del Masters. El estadounidense toleró la presión sobre el campo de Georgia y mostró personalidad suficiente para quedarse con el primer 'major' de su carrera. «Fue la vuelta más compleja mentalmente que puede haber. En la Ryder Cup es una presión totalmente diferente. Sientes que tienes a todo tu país detrás de ti, pero si ganas o pierdes tu partido, todavía hay otros jugadores que pueden recuperarlo... Nadie esperaba que saliera y ganara, aunque yo sí», comentó Reed tras obtener el título. «Siempre miro las clasificaciones, no importa qué torneo sea... Quiero saber dónde estoy. Y vi que Jordan (Spieth) y Rickie (Fowler) estaban mejorando mucho. Sabía que mi 'birdie' en el (hoyo) 14 coincidió prácticamente con el 'bogey' de Spieth en el 18. En ese momento supe que si no había ninguna catástrofe, el título estaría entre Fowler y yo. Escuché un rugido monumental en el último hoyo, y supuse que sería por algo que había hecho Rickie», relató en relación a la parte final del torneo.

«Está claro que ganar tu primer 'major' no es nada fácil, y esta vez tampoco lo iba a ser. Sabía que sería una pelea de perros. Todos los jugadores que estaban ahí tienen talento de sobra para ganar. Pero también hay que ser fuerte mentalmente porque puedes tener muchos altibajos durante el juego», finalizó el golfista, que asciende hasta cerca del 'top 10' de la clasificación mundial.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos