UN MOMENTO DULCE TRAS AÑOS DE DURA CRISIS

Imagen de la casa-club de Valderrama. :: sur/
Imagen de la casa-club de Valderrama. :: sur

El golf vive uno de sus momentos más dulces de los últimos tiempos. Tras casi una década sumidos en la encrucijada abierta por la crisis económica y agravada por la subida del IVA, los clubes malagueños comienzan a invertir en reformas y a contratar personal. Los excelentes datos turísticos y el impulso de nuevos torneos profesionales y 'amateurs' han resultado claves para confirmar la recuperación del sector, que en la Costa del Sol mueve cerca de 900 millones de euros anuales entre ingresos directos e indirectos. La provincia de Málaga, con más de setenta campos, es uno de los principales destinos de golf europeos, un deporte especialmente atractivo para la economía por el alto poder adquisitivo de sus usuarios. El crecimiento del sector, que el año pasado ya ascendió a un cuatro por ciento de media según cifras de la Diputación de Málaga, desbloquea una situación que obligó a cerrar varios clubes durante los peores años de la crisis, entre 2012 y 2014. Por entonces, a la delicada coyuntura económica se sumó la mencionada subida del IVA, un revés inesperado que para los campos significó un salto en la tributación del 8 al 21 por ciento. Pese a las reiteradas peticiones de la Junta de Andalucía y de la Real Federación Española de Golf, e incluso de algunos referentes políticos cercanos al Gobierno central, como Esperanza Aguirre o José Manuel Soria, el Ministerio de Hacienda se niega a considerar el golf como una actividad turística, algo que permitiría aplicar el tipo reducido.

Fotos

Vídeos