El mejor golf vuelve a sacudirse complejos

Muñoz, estrella el año pasado en Aloha, donde acabó levantando el trofeo, tratará de revalidar título en Guadalmina. / A. G.

El Open de España regresa a la Costa del Sol para tumbar clichés y reivindicar el papel de las mujeres en el deporte de élite

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Cuenta Marta Figueras-Dotti, precursora del golf español y referente europeo, que aún siguen preguntándole «si esto es un deporte». En la Costa del Sol, donde hay unos 70 campos, la cultura deportiva en torno al golf está más asentada que en otras zonas por el impacto económico que genera en el sector turístico, pero aún suenan ecos que lo asocian a un ambiente exclusivo y elitista. «Si esto no sirve para impulsar un poco el golf en España, no sé qué más puedo hacer», dijo un feliz pero resignado Sergio García tras enfundarse la chaqueta verde que lo acredita como ganador del Masters de Augusta, cuna del golf mundial. Lo cierto es que no está en sus privilegiadas manos, como tampoco lo estuvo en las del inolvidable Seve Ballesteros o en la de sus amigos José Mari Olazabal y Miguel Ángel Jiménez, por mucho que sus aportaciones hayan resultado fundamentales para sacudir clichés y prejuicios.

Ellos juegan al golf y lo de ellas es «golf femenino»; el adjetivo simboliza el doble obstáculo para jugadoras y circuitos

Jon Rahm y Sergio García, herederos de todo ese talento, ocupan desde hace semanas, en el caso de García desde hace años, sendos puestos entre los diez mejores jugadores de la clasificación. En pocos deportes ha desplegado España en tantas ocasiones la bandera del éxito, y sin embargo todavía lo hace entre complejos, lejos del orgullo que colma el país cuando se trata de celebrar conquistas en otras disciplinas como el tenis. Cuando además se trata de golf practicado por mujeres, al lastre estructural hay que sumar varias dosis de machismo. El lenguaje resulta especialmente demoledor en ese sentido. Los hombres juegan al golf, sin más; lo de ellas es «golf femenino». Ellos compiten en el British, a secas; ellas lo hacen en el British ‘femenino’. El adjetivo, añadido como si se tratara de una intrusión que matizar, simboliza el doble obstáculo al que se enfrentan jugadoras y circuitos.

Decenas de golfistas se darán cita esta semana en Guadalmina, en Marbella, con motivo del Open de España, que no merece adjetivos sexistas y donde Azahara Muñoz defiende título. Lo hará en un recorrido que conoce al detalle, en el club que la vio crecer como jugadora hasta asentarse varias temporadas en el ‘top 20’ mundial y acechar la lista de los diez primeros puestos del ‘ranking’. Perteneciente al Circuito Europeo, el segundo en importancia tras la LPGA, el Open de España supone un evento de primer orden al que acudirán algunas de las mejores golfistas del mundo. Muñoz llega sin la aureola triunfal de años anteriores, hundida en la clasificación y tocada por su reciente exclusión del equipo europeo de la Solheim Cup por primera vez en las últimas cuatro ediciones, pero la sampedreña no se achanta ante la adversidad. Ya lo demostró el año pasado en este mismo torneo, en aquella ocasión disputado en Aloha, donde remontó de forma épica a la estadounidense Beth Allen para convertirse, paradójicamente, en la primera española que levantaba el trofeo.

Junto a Muñoz estará su buena amiga Carlota Ciganda, actual número uno nacional y asentada en el ‘top 25’ de la clasificación mundial. Esta temporada ha engrosado la lista de españolas que han ganado algún torneo en el Circuito Americano, hasta entonces formada por la propia Muñoz, Figueras-Dotti y Beatriz Recari. La fecha del torneo, inmediatamente después del último ‘major’ del año, concluido ayer en la comuna francesa de Évian-les-Bains, no es la más idónea, pero las golfistas europeas buscarán en Guadalmina resarcirse de una temporada irregular, rematada por la abultada y dolorosa derrota ante Estados Unidos en la Solheim.

Apuesta institucional

La permanencia del Open en la Costa del Sol responde a la apuesta conjunta de la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía, la Diputación de Málaga y la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental, que el año pasado acordaron sumar fuerzas para propiciar el regreso de competiciones profesionales a la provincia tras el calendario yermo de los peores años de la crisis. En su versión ‘masculina’ –por cambiar el adjetivo–, el Open no se disputará por primera vez en varias temporadas, un vacío que añade interés al torneo que comenzará el jueves en Guadalmina. Pocas oportunidades hay en España de ver en vivo a golfistas de élite en un deporte donde las inseguridades y dudas asaltan en el campo hasta convertirse en un hoyo más.

Con varios retos pendientes, como la igualdad salarial de los torneos disputados por hombres y mujeres, el mejor golf regresa a la Costa del Sol para tumbar estereotipos y ofrecer uno de los mayores espectáculos deportivos que tendrán lugar este año en Andalucía. Acostumbradas a jugar ante miles de espectadores en Asia y Estados Unidos, decenas de jugadoras se preparan ya para conquistar un trofeo que Muñoz tratará de mantener en casa.

Fotos

Vídeos