La industria del golf mueve más de 700 millones anuales en Málaga

El sector genera más de 10.500 empleos directos y atrae cada año a cientos de miles de turistas. :: xxx

La estancia habitual de los turistas atraídos por este deporte, que genera más de 10.500 empleos directos en la provincia, supera los 12 días, por encima de la media

ALBERTO GÓMEZ

La práctica del golf en la provincia de Málaga tiene un impacto económico directo e indirecto de 1.410 millones de euros, según los datos de un estudio realizado por Turismo y Planificación Costa del Sol presentado el mes pasado. El documento destaca el liderazgo malagueño en este segmento, con una concentración de 60 campos, a los que se suman nueve del cercano municipio gaditano de San Roque. El presidente de Turismo Costa del Sol y de la Diputación de Málaga, Elías Bendodo, junto al máximo responsable de la Federación Andaluza de Golf (RFGA), Pablo Mansilla, presentaron este estudio detallado sobre un segmento que es «una de las principales herramientas de lucha contra la estacionalidad, uno de nuestros platos fuertes».

Bendodo sostiene que el impacto es de 1.410 millones de euros, con una producción directa de 760 millones e indirecta de 650 millones y un gasto medio por viaje que supera los 1.800 euros, siendo la estancia media de 12,31 días. El gasto medio diario de este viajero es de 148,46 euros, que asciende a 205,651 euros los días que practican dicho deporte. «Es un segmento de gran nivel que tiene su reflejo en los 17.680 puestos de trabajo (10.580 directos y 7.100 indirectos). El golf es una fuente de ingresos para la Costa del Sol y también de generación de empleo», afirma, al tiempo que recuerda que hay 18.000 jugadores con licencia.

El turista de golf, respecto al viajero medio de la Costa del Sol, utiliza fundamentalmente hoteles de cuatro y cinco estrellas, tiene 47 años de media, es fiel al destino y sus estancias medias son más largas. Hay que distinguir también a aquellos que practican este deporte de manera más intensa, con una estancia media de algo más de siete días. Durante su viaje, salen 4,6 veces al campo y realizan cada año 4,7 viajes de media. Además, es destacable que el 68 por ciento de sus visitas tienen lugar en los meses de octubre, febrero, noviembre y marzo, lo cual beneficia a la gestión de la estacionalidad. La edad de los que practican golf más a menudo es de 51 años y el 84,1 por ciento son internacionales. La mayoría llegan con familiares y amigos, recomendarían el destino y piensan volver en los próximos tres años.

La Costa del Sol supera, entre los meses de junio y septiembre, la cifra de siete millones de turistas

La nota media que dan al destino es de 9,23. Los principales mercados emisores de turistas de golf son Reino Unido, pese a ser donde más campos hay de Europa; Francia, Holanda y países escandinavos. Le siguen los aficionados nacionales, de Países Bajos, Portugal e Irlanda. Mansilla, por su parte, agradece el «compromiso» de Turismo Costa del Sol con este segmento, que tiene «un peso específico muy importante en la industria». «Es el destino líder en concentración de campos en Europa continental», apostilla. El presidente de la RFGA asegura que la Costa del Sol reúne el 67 por ciento de los campos de golf de Andalucía, además de ser «el referente en el desarrollo de una infraestructura complementaria».

Casi 70 campos

En los 69 campos de la denominada Costa del Golf se incluyen nueve en San Roque (Cádiz), el resto sí se sitúan en la provincia malagueña, destacando Marbella (15), Mijas (12), Estepona y Benahavís (ocho cada uno), tres en Benalmádena, Casares y Málaga capital; y uno en las localidades de Vélez-Málaga, Alhaurín de la Torre, Rincón de la Victoria, Alhaurín el Grande, Torremolinos, Antequera, Manilva y Ojén. Para el presidente de la Federación andaluza de golf, el turista motivado por este segmento gasta «más del doble» que el vacacional, con una estancia también mayor y un grado de satisfacción que supera al visitante tradicional: «El golf es muy influyente para el turismo y también para el empleo, ayuda bastante a la buena marcha de la economía de la Costa del Sol y con este estudio se ponen cifras a una realidad que ya intuíamos: que el golf goza de una gran salud y tiene una gran proyección».

Durante su intervención, Bendodo recuerda las cifras ya aportadas de que la Costa del Sol superará de junio a septiembre los siete millones de turistas, lo que supone un 5,2 por ciento más que el año pasado. Estos viajeros, además, tendrán un impacto sobre la economía de 7.300 millones de euros, detalla. «Vienen más turistas y gastan más dinero, un ocho por ciento más», explica, incidiendo también en el aumento «muy notable» de mercados como el nórdico (+22 por ciento), holandés (+39 por ciento), italiano (+31 por ciento), alemanes (+22 por ciento) y rusos (+13 por ciento). Estos datos son «optimistas» y, además, apunta Bendodo, tienen un reflejo en el empleo que se genera en la provincia malagueña. El único dato negativo por analizar es el descenso en el mercado nacional. Los emisores internacionales se incrementarán un 10,4 por ciento frente a la caída del 3,3 por ciento del mercado doméstico. «La subida está garantizada por el internacional pero el nacional baja y hay que analizar el por qué», recalca Bendodo, quien reitera que la Costa del Sol cuenta con ingredientes «para ofrecer un destino de calidad». En este punto, incide en que el impacto económico será de 11.000 millones todo el año superándose los 12 millones de viajeros.

Además de la estrategia vinculada al segmento del golf, Bendodo también quiso recalcar durante la presentación del informe, realizada junto a Mansilla, algunos datos relacionados con las previsiones turísticas para este verano. Por primera vez se van a superar los 7 millones de turistas entre los meses de junio y septiembre, lo que supone un incremento global de 5,2 por ciento respecto al mismo periodo de 2016.

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