COSTA DEL GOLF

La Costa del Sol apuesta por los grandes torneos con la vista puesta en la Ryder

La inglesa Georgia Hall, durante su participación en el Open de España, que celebró su última edición en Guadalmina. :: sur
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La inglesa Georgia Hall, durante su participación en el Open de España, que celebró su última edición en Guadalmina. :: sur

Las administraciones retoman su interés por el patrocinio de campeonatos profesionales como herramienta de promoción tras el éxito del Andalucía Masters y el Open de España

Hace veinte años, toda una vida, que la Ryder Cup se disputó en Valderrama. Estos días, sin la frente marchita, sino colmada de orgullo, en el icónico campo gaditano no ha dejado de resonar el eco de aquella legendaria edición, punto de inflexión para un deporte que cada año atrae a cientos de miles de turistas a la Costa del Sol. Severiano Ballesteros capitaneaba el combinado europeo frente a un jovencísimo Tiger Woods a quien se le atragantó el debut en la mayor competición por equipos del mundo. La cita sirvió para que el golf sacudiera sus complejos en España, desde entonces sede de decenas de torneos profesionales, la mayoría en Málaga y Cádiz. Años después, la crisis borró del mapa la feliz costumbre de que Andalucía formara parte del calendario del Circuito Europeo, una ausencia reparada desde la temporada pasada con la organización del Open de España en sus versiones masculina (Valderrama) y femenina (Aloha en 2016 y Guadalmina este año).

La promoción de la infraestructura de golf a través de grandes torneos constituye una de las apuestas de la Junta de Andalucía, consciente de que pruebas como el Masters disputado en Valderrama tienen una audiencia potencial de más de 400 millones de hogares con quince horas de retransmisión televisiva en directo en mercados emisores como Reino Unido, Francia, Alemania o Estados Unidos. Andalucía cuenta con 102 campos, de los que aproximadamente la mitad se ubica en la provincia de Málaga y algo más del veinte por ciento en la de Cádiz. A la apuesta del Gobierno autonómico se suman la Diputación de Málaga y la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental, cuyos patrocinios han resultado indispensables para sacar adelante las dos últimas ediciones del Open de España femenino.

Entre las cifras que arrastra el golf desde su doble vertiente turística y deportiva destaca el gasto medio de los viajeros atraídos por esta práctica, de 117 euros por día, casi el doble del dinero que desembolsa el viajero general. También la estancia media (10,8 días, dos días más que la media) y la capacidad de este deporte para desestacionalizar los destinos suponen elementos fundamentales para que las administraciones públicas hayan retomado su apuesta por los torneos profesionales, con el ojo puesto en la Ryder Cup. El prestigio mundial que adquirió Valderrama en 1997 ha supuesto un revulsivo sin precedentes para el tejido económico y social de la zona, como ha quedado constatado en el Andalucía Masters, que ha despertado el interés de patrocinadores privados y de varios de los mejores jugadores del mundo, que suelen acudir a Valderrama para preparar la temporada.

San Roque es el mejor ejemplo del impacto que provoca un campeonato de estas características. Su alcalde, Juan Carlos Ruiz, reconoce que el golf «genera empleo y actividad económica» y recuerda que, desde la Ryder, Valderrama ha albergado más de veinte torneos de primer nivel «que han sido nuestro mejor escaparate». El Ayuntamiento ya ha solicitado al Gobierno central que declare el Andalucía Masters evento de interés público para ofrecer incentivos a los patrocinadores y facilitar su continuidad, aunque el compromiso inicial de la Junta pasa por garantizar el campeonato al menos cuatro años más.

Desde el Circuito Europeo afirman que la Costa del Sol es la zona de Europa continental con mayor concentración de instalaciones y recuerdan que en Andalucía hay más de 43.600 jugadores licenciados. El impacto del golf en la comunidad autónoma está valorado en 730 millones de euros anuales. Además de la Ryder, Andalucía ha acogido veintiuna ediciones del Volvo Masters, once del Open de Andalucía, once del Open de España, tres Volvo World Match Play Championship, tres ediciones del Andalucía Valderrama Masters, tres Copas del Mundo y dos World Golf Championships.

Valderrama se convirtió en el primer trazado fuera de Estados Unidos y Reino Unido que albergaba la Ryder. El recorrido andaluz acaparó los titulares de medio mundo durante una semana. En lo deportivo, José María Olazabal recuerda que era la primera vez que jugaba con su amigo Severiano Ballesteros como capitan: «Habíamos formado pareja muchas veces, pero esa vez fue distinto. Seve estaba pendiente de todo, siempre con la ayuda del 'Pisha'», en referencia a Miguel Ángel Jiménez: «Fue muy emotivo. Recuerdo que me desmoroné por la etapa tan dura que llevaba (una enfermedad reumática le impidió andar sin dolor durante meses), me vine abajo y tuve que recomponerme para poder hablar en la rueda de prensa».

Esa oleada de emociones podría volver a tener como escenario la Costa del Sol en caso de que los planes puestos en marcha tengan efecto. Entre los principales objetivos de la nueva estrategia trazada por las administraciones públicas figura la celebración de la Ryder Cup, la competición más importante del golf y uno de los espectáculos deportivos más seguidos en todo el mundo. De momento, la alta inversión que requiere la organización de la Ryder y la falta de apoyos privados lastran esta posibilidad, aunque las administraciones implicadas siguen trabajando en ello con el espejo de Valderrama y la transformación de su entorno como referente, siempre teniendo en cuenta que los turistas de golf tienen un importante efecto multiplicador en la economía andaluza, ya que la restauración y las compras acaparan cerca del 70 por ciento de su presupuesto, por encima de la media de gasto de turistas.

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