Azahara Muñoz recupera su mejor versión y roza el título en el Lotte

Una sonriente Azahara Muñoz, durante su participación en el Lotte Championship del LPGA. :: sur/
Una sonriente Azahara Muñoz, durante su participación en el Lotte Championship del LPGA. :: sur

La jugadora malagueña acaba segunda en Hawái, su mejor resultado en el prestigioso LPGA en meses, y revela un problema de tiroides

ALBERTO GÓMEZ

Azahara Muñoz sabía que algo no iba bien. La jugadora malagueña no encontraba las sensaciones frecuentadas hace años, cuando solía acabar los torneos en la parte alta de la tabla, una situación que la lanzó hacia los primeros quince puestos de la clasificación mundial. Tras dos años de lesiones y problemas técnicos, Muñoz recuperó su mejor versión en el Lotte Championship, celebrado en Hawái y perteneciente al LPGA, el circuito más importante del golf mundial. La malagueña acabó en segunda posición, a punto de alzarse con la victoria, y reveló que está siendo tratada por un problema de tiroides. La golfista marbellí nunca había hecho público esta enfermedad, concretamente denominada tiroiditis de Hashimoto, que se caracteriza por la destrucción de la glándula tiroides y es autoinmune, pero en el 'podscat' semanal del LPGA se confesó: «Para ser honesta, yo siempre he creído que tenía un problema. Entre otras cosas cambiaba de peso sin pretenderlo. Me acuerdo que desde pequeña me decían que había nacido cansada».

«Durante algunos momentos pensé que estar así era lo normal, pero poco a poco comencé a darme cuenta de que era mi cuerpo el que no funcionaba bien. Empezaba a tener la piel seca, las uñas débiles, cansancio continuado, caída de pelo... Precisamente fue este último síntoma el que me hizo visitar al dermatólogo, que me informó de lo que padecía», señaló la jugadora andaluza, quien ha decidido hacer visible todo su proceso para intentar ayudar a quienes se puedan ver reflejados en unos síntomas caracterizados por el cansancio generalizado y los continuos cambios de peso: «Me intento tomar todo de otra manera, sobre todo las malas rondas. Antes me alteraba, pero he leído y escuchado mucho sobre la enfermedad y no merece la pena ponerse así. Ahora en lugar de darle muchas vueltas a esto o aquello me tomo un café si he tenido un mal día. He aprendido a disfrutar más de la vida».

Muñoz sorprendió en el tramo final del torneo, completando el recorrido en 67 golpes para terminar con un acumulado de -8. Fue la mejor tarjeta del día y uno de los mejores resultados del torneo. Terminó con sólo cuatro impactos más que la ganadora del torneo, la canadiense de 20 años Brooke Henderson (-12) para terminar segunda en solitario, y no pudo luchar por el trofeo porque venía desde muy atrás (empezó la última jornada decimoquinta, a seis golpes del liderato).

Tras el torneo, la marbellí reveló que padece un problema de tiroides: «Me di cuenta de que mi cuerpo no funcionaba bien»Muñoz regresa al 'top 50' de la clasificación mundial tras un magnífico arranque de temporada y se embolsa 184.000 dólares en Hawái

La jugadora malagueña ya arrancó el año «con buenas sensaciones» en dos de los tres primeros torneos que disputó: el Pure Silk de Bahamas, donde finalizó undécima, y el Honda de Tailandia, donde acabó entre las quince mejores. La golfista andaluza rozó el 'top 10' en ambos campeonatos, un resultado que la anima a seguir entrenando para regresar a los veinte primeros puestos de la clasificación mundial, donde ya ha estado presente. Su semana en Bahamas fue magnífica: «Estoy muy contenta con mi juego. El trabajo de pretemporada está dando sus frutos y lo bueno es que tengo ganas de más».

Muñoz se muestra «agradecida de la vida que tengo, de mi familia y de todas las cosas que vivo a diario haciendo lo que más me gusta». La malagueña ya cerró el año pasado con optimismo. «He aprendido muchísimo y soy más feliz que nunca. Siempre me he juzgado dependiendo de cómo juego al golf, pero por fin me he dado cuenta de que soy mucho más que una golfista», explicaba en redes sociales: «Soy hija, hermana, sobrina, prima, esposa, amiga... No puedo estar más agradecida a Dios por todo lo que me ha dado en esta vida y por todo lo que los míos me quieren independientemente de si gano o no. En este juego llamado vida llevo ganando 30 años». Puro optimismo.

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