Azahara Muñoz, a cuatro golpes del liderato en el Open de España

Azahara Muñoz, durante la competición. /Josele-Lanza -
Azahara Muñoz, durante la competición. / Josele-Lanza -

La malagueña, defensora del título, acaba la primera jornada del torneo a solo cuatro golpes del liderato provisional que comparten Natalia Escuriola y Georgia Hall

ALBERTO GÓMEZ

No decepcionó la primera jornada del Open de España de golf, que se disputa hasta el domingo en el recorrido marbellí de Guadalmina. La favorita local, Azahara Muñoz, ha entregado una tarjeta de 69 golpes para acabar con tres bajo par, a cuatro impactos del liderato provisional, que ocupan la española Natalia Escuriola y la inglesa Georgia Hall. Como un huracán, Escuriola ha anotado ocho 'birdies' y sólo un 'bogey' para auparse al primer puesto de la tabla. La castellonense, gran revelación de la jornada inaugural, ha acabado con 65 golpes. “Me encanta este campo, me gusta todo de aquí”, reconoce feliz. Esta semana cuenta con un ‘caddie’ de lujo: Víctor Pastor, jugador cordobés aún ‘amateur’ y doble campeón de Europa.

La navarra Carlota Ciganda, una de las grandes aspirantes al título, ha firmado 66 impactos, uno menos que las líderes provisionales, al anotar ocho 'birdies' y cometer únicamente dos 'bogeys'. El mismo resultado ha entregado la noruega Suzann Pettersen, ganadora de dos 'majors' y otra de las candidatas a levantar el trofeo del Open, perteneciente al Circuito Europeo. También juega en casa Noemí Jiménez, promesa del golf español que, como Muñoz, acabó con 69 impactos, a cuatro de la cabeza de la clasificación, un margen estrecho con el que no pueden descartarse cambios en el liderato y remontadas en las siguientes jornadas. Marta Sanz completa la nómina de españolas que han acabado con tres bajo par.

Ciganda ha sido la más madrugadora de las 126 jugadoras que participan en el torneo. La navarra, que comenzaba su ronda a las ocho y media de la mañana, ha acudido al club a las siete menos cuarto, cuando aún era de noche. Las instalaciones ni siquiera habían abierto, de modo que Ciganda no pudo calentar según sus rutinas y tuvo que esperar unos minutos, tiempo que dedicó a charlar con su ‘caddie’, Terry McNamara. Y la conversación resultó fructífera; la número uno española ha completado una jornada brillante y ha demostrado las ganas que tiene de llevarse el Open, que el año pasado no pudo disputar al coincidir con la boda de su hermano.

Muñoz, defensora del título conquistado en Aloha hace ahora doce meses tras una épica remontada a la estadounidense Beth Allen, comenzó la jornada con un ‘birdie’ pero se desinfló en los siguientes ocho hoyos, donde cometió un ‘bogey’ y anotó siete pares. La jugadora marbellí tiró de casta para no descolgarse de la parte alta de la tabla y remendó la situación en los siguientes nueve hoyos con cuatro ‘birdies’ y un solo ‘bogey’. Muñoz conoce bien el campo de Guadalmina, donde se crió como golfista hasta su marcha a Barcelona con catorce años, y vaticinó que la victoria final rondaría los doce bajo par, una media diaria de tres bajo par. No va mal encaminada.

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