Diario Sur

Muñoz, durante su participación en los Juegos Olímpicos. :: sur
Muñoz, durante su participación en los Juegos Olímpicos. :: sur

COSTA DEL GOLF

«Vine a Málaga con muchas ganas de hacerlo bien y me agobié»

  • Azahara Muñoz Golfista.

  • La jugadora malagueña analiza su éxito en el Open de España y «los altibajos» del deporte de élite

Aunque el golf es un deporte individual, Azahara Muñoz no jugó sola en el Open de España. Las cientos de personas que acudieron al Aloha Golf Club, entre ellas sus padres, decenas de vecinos de San Pedro de Alcántara y la cantera de Guadalmina, el campo donde Muñoz se crió deportivamente, animaron sin descanso durante casi cinco horas. Después de conseguir el sufrido título, la malagueña confesó que no había sido una semana sencilla. Muñoz es la gran referencia del golf femenino español. Con títulos en los dos circuitos más importantes del mundo, como el Sybase Match Play de 2012 o el Open de Francia conquistado en 2013 y 2014, la malagueña se ha consolidado como una de las mejores jugadoras europeas.

-Imagino que no ha sido una semana fácil, a pesar de la victoria.

-Vine a Málaga con ganas de hacerlo muy bien y me agobié un montón. Me costaba hasta respirar, pero tuve una conversación con mi hermana que me dio la vida. Me dijo que, pasase lo que pasase, mi familia siempre me iba a querer igual. Llegué al 'tee' del 1 el jueves y era otra.

-No parecía nerviosa.

-El golf está lleno de altibajos y jugar en casa es siempre complicado. La gente me ha animado mucho, oía a los niños decir 'venga Azahara, que tú puedes', y sí he visto que podía. No me he rendido nunca ni yendo tres por detrás.

-El final ha sido histórico.

-Ha sido un encuentro increíble. He jugado muy bien pero no han entrado los 'putts', aunque ganar así, en el 18, es incluso mejor. Ha sido el triunfo de la paciencia.

-Este año ya había conseguido varios 'top 10', pero imagino que el título en casa ha sido el colofón a la temporada.

-Por supuesto. No he sido consistente y no ha sido el año que me hubiera gustado, la verdad, pero todo puede cambiar de una semana a otra y qué mejor oportunidad que estando en casa. Me hacía mucha ilusión ganar el Open de España, y además me quedan todos los torneos de Asia, que son importantes. Aún falta temporada y tengo ganas.

-¿Ya está recuperada de su lesión en la mano izquierda?

-Totalmente recuperada nunca voy a estar, porque tengo un callo bastante grande en la mano y a veces me molesta, pero ya no me impide entrenar bien. Es verdad que a veces siento dolor, pero no es insufrible.

-¿Le preocupa que la lesión se agrave o tras la operación le dieron garantías de que no sería así?

-A peor no va a ir. Me quitaron el quiste, pero estaba justo en la palma de la mano, pegado al dedo gordo, por donde cojo el palo con la mano izquierda. Tengo una cicatriz interior que raspa, pero la operación anuló la lesión.

-Supongo que para los jugadores profesionales también es importante que España vuelva a celebrar torneos del Circuito Europeo.

-Sí, y esto es la Costa del Golf. Hay mucho turismo de golf y es una pena que no haya más campeonatos así. Me hacía mucha ilusión volver a jugar el Open de España, y sobre todo que fuera en casa. Ojalá se celebrase siempre en Andalucía.

-En el torneo hubo otras jugadoras españolas como la malagueña Noemí Jiménez, que ha declarado que usted es su referente. No sé si eso le hace sentir mayor.

-(Risas). Pues un poco sí. Todas son bastante más jóvenes que yo, pero Noemí y yo nos hemos criado en el mismo campo, en Guadalmina, y nos conocemos desde hace mucho. Era muy pequeñita, pero ha crecido y ya somos iguales. Mayor, mayor, todavía no me hace sentir, pero cada vez vienen más jóvenes y fuertes.

-Ya hace años que se mudó de forma definitiva a Estados Unidos. ¿Cómo se ha adaptado?

-Como en casa no estoy en ningún sitio, pero me he aclimatado bien. Me acoplo rápido a los sitios y es una zona con buen tiempo y pegada a la playa, así que tampoco me puedo quejar.

-¿Qué es lo que echa de menos?

-Sobre todo a la familia. Duele estar lejos porque siempre te pierdes cosas. Un primo hace una comunión, otro se casa... Es duro. Por surte, mi padres vienen a visitarme cuando pueden y yo siempre vengo en cuanto tengo una semana libre.

-¿Le molesta la poca visibilización del deporte femenino con respecto al masculino?

-Molesta un poco, pero también hay que entender que el deporte masculino tira más. Nosotras tenemos que seguir haciendo las cosas como hasta ahora. Si seguimos así, tendrán que hacernos caso.

-¿Se ha puesto alguna meta en cuanto al 'ranking' este año?

-He caído un poco, pero quedan bastantes torneos en Asia. Siempre estoy pendiente del 'ranking'. Veremos.

-¿Es posible frenar el empuje de las golfistas asiáticas?

-Es imposible. Allí el golf femenino es como el fútbol aquí. Juegan desde pequeñas y son muy disciplinadas. Jugar al golf femenino allí es como jugar al fútbol aquí.

-¿Cómo fue la experiencia en los Juegos de Río de Janeiro?

-Fue una experiencia increíble, inolvidable. Lo pasamos genial. Fue una pena no haber jugado mejor.

-¿Cómo fue la estancia en la villa olímpica?

-No imaginaba lo grande que podía ser. Compartir tantas cosas con los mejores atletas del mundo es maravilloso, aunque al principio fue un poco chocante. Todo era tan grande... Fue muy guay.

-¿Tuvo dudas de acudir a los Juegos por el zika?

-Nunca. Siempre nos dijeron que iban a fumigar la zona. Solo vi un mosquito en los doce días que estuve. ¡En Marbella he visto más mosquitos! (risas)

-Estuvo junto a su marido y a Carlota Ciganda en varios partidos de Rafa Nadal.

-Nos gusta mucho el tenis. Tuvimos la suerte de ver cómo Rafa y Marc (López) ganaban el oro en dobles, y también vimos algunos partidos individuales. Fue muy emotivo.