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Muñoz besa el trofeo que la convierte en la primera jugadora de la 'Armada' que conquista el Open de España. :: sur
Muñoz besa el trofeo que la convierte en la primera jugadora de la 'Armada' que conquista el Open de España. :: sur

COSTA DEL GOLF

Azahara Muñoz vuelve a hacer historia y gana el Open de España

  • La golfista malagueña remonta de forma épica a la estadounidense Beth Allen y logra su primer título en dos años, el cuarto perteneciente al Circuito Europeo

El Open de España de golf femenino por fin descansa en la vitrina de la 'Armada', incapaz hasta el pasado 25 de septiembre de superar el segundo puesto desde que este torneo perteneciente al Circuito Europeo comenzara a disputarse en 1982, más de tres décadas de espera que Azahara Muñoz hizo que valieran la pena gracias a una victoria épica basada en la paciencia. La jugadora malagueña tiró de heroicidad para llevarse el triunfo en el recorrido marbellí del Aloha Club tras casi cinco horas yendo por detrás de Beth Allen en el marcador. La estadounidense, que partía con un golpe de ventaja, comenzó como un vendaval, anotando tres 'birdies' en los siete primeros siete hoyos. Muñoz, que llegó a estar a tres impactos de su rival, mantuvo la calma durante toda la jornada y esperó su momento, que no llegó hasta el último hoyo, cuando Allen lanzó la bola al agua de salida.

El inesperado 'bogey' de la norteamericana dejó la victoria en manos de la golfista malagueña, que durante toda la semana había lidiado con la presión de jugar en casa, ante sus amigos y su familia y como gran favorita al título. Muñoz, consciente de que el triunfo dependía de su actuación en el último hoyo, demostró su casta con un impresionante golpe de aproximación. Los cientos de espectadores que se acercaron hasta el club marbellí, entre ellos los niños que entrenan en Guadalmina, el campo donde la malagueña comenzó a jugar cuando apenas levantaba unos palmos del suelo, rompieron a aplaudir cuando la bola entró. Muñoz entregó así una tarjeta final de 278 golpes, uno menos que su rival, para sumar su cuarto título en el Circuito Europeo tras el Madrid Ladies Masters del 2013 y el Open de Francia conquistado en 2013 y 2014. Con su victoria, la sampedreña endereza una temporada irregular, sin los resultados previstos durante el primer semestre del año.

Muñoz y Allen establecieron un duelo exclusivo por el liderato en la tercera jornada del torneo, cuando ambas marcaron distancias insalvables con respecto al resto de participantes. La marbellí firmó 66 golpes el viernes, la mejor ronda del campeonato, pero la experimentada estadounidense le arrebató la primera plaza en la penúltima jornada, disputada el sábado. Muñoz no consiguió empatar hasta el hoyo 14, cuando anotó un magnífico 'birdie' tras dos 'bogeys' consecutivos de Allen. La malagueña cometió su único error del día un hoyo después, en el 15, y volvió a ponerse por detrás en el luminoso. Otro 'birdie' en el 17 empató de nuevo el encuentro, decidido tras el 'bogey' de la estadounidense en el 18 y la espléndida reacción de una Muñoz plena de confianza y paciencia.

La malagueña confesó después que, cuando las cosas se torcieron tras el 'bogey' del 15, recordó su victoria en el Open de Francia: «Me pasó lo mismo, en el mismo punto, y me dije: Si lo hiciste entonces, lo vas a hacer ahora». Visiblemente emocionada al desenlace de una jornada repleta de tensión, Muñoz estalló de alegría y se fundió en un abrazo con sus padres. La jugadora marbellí ya hizo historia en agosto, cuando se convirtió en la primera golfista española en participar en unos Juegos Olímpicos.

La experiencia de Río

No consiguió medalla, pero la experiencia adquirida en Río de Janeiro parece un nuevo acicate para Muñoz, especialmente motivada cuando juega en España o defiende los colores de su país o del combinado europeo en la Solheim Cup. La malagueña, que accedió al profesionalismo en 2009, se convirtió en la tercera española en ganar un torneo del Circuito Americano tras imponerse en el prestigioso Sybase Match Play en 2012, cuando firmó otra brillante remontada, en ese caso a la taiwanesa Candie Kung. Aquella temporada terminó octava en la lista de ganancias y llegó a ser la duodécima golfista de la clasificación mundial. Con su victoria en el Open de España, Muñoz confirma su condición de mejor jugadora española de la historia y su tendencia a la épica en los momentos duros. Toda una lección de quien ya es profeta en casa.

Aunque no es su victoria más brillante -acumula triunfos de muchos quilates como el Sybase-, Muñoz reconoció haber vivido una de las semanas más especiales de su carrera. «Ganar siempre es bonito, pero hacerlo en casa delante mis padres, mis hermanos, la gente que ha venido de San Pedro de Alcántara, mis amigos, los niños de Guadalmina. No hay palabras», explicó la malagueña, que desde hace años vive en Florida junto a su marido y 'caddie', Tim Vickers. La sampedreña venía de un mal fin de semana de juego en el Evian Championship, el último 'major' de la temporada, y las sensaciones de la primera jornada del Open de España tampoco fueron positivas. «Lucharé hasta la última bola», prometió antes del comienzo del campeonato. Y cumplió. «A veces me pueden las ganas de hacerlo bien y eso me perjudica. Espero que esto me dé confianza», aseguró tras levantar el trofeo de campeona.

Muñoz es una jugadora forjada en Estados Unidos, donde las universidades ofrecen muchas más facilidades que en Europa para los deportistas de élite. Allí existen fechas alternativas a los exámenes que coinciden con torneos, organizan competiciones por equipos y los campos son más complicados, ventajas que decantaron la balanza cuando la malagueña tuvo que elegir entre seguir en España o marcharse al extranjero. La marbellí vivió entre dos aguas durante sus primeros años como profesional, antes de instalarse de forma definitiva en Florida: «Iba y venía, pero tanto viaje cansa», reconoce.