Zidane niega el pulso con la directiva, pero sigue rechazando fichajes

Promete defender a su plantilla «hasta la muerte» y asegura que no le tirará «la mierda a nadie» antes de jugar hoy ante el Numacia

ÓSCAR BELLOT MADRID

El día que se cumplían dos años de su primer partido al frente del Real Madrid, Zinedine Zidane compareció ante la prensa en sus horas más bajas como técnico. Lo hizo tras un entrenamiento que comenzó 50 minutos más tarde de lo previsto por una cumbre con los jugadores en el vestuario destinada a enderezar el rumbo de un conjunto que se ha visto afectado por un fallo múltiple que ha precipitado la crisis tras la derrota en el clásico del 23 de diciembre, el empate ante el Celta del pasado domingo y el tira y afloja entre el preparador y la directiva a cuenta de la incorporación de Kepa Arrizabalaga, deseada en la planta noble del Santiago Bernabéu y rechazada por el galo públicamente. Negó pese a ello Zidane ayer que esté desafiando a Florentino Pérez. «Lo que me molesta más es que se diga que con mis comentarios le voy a echar un pulso al presidente o al club. Yo soy uno más, nunca voy a echar un pulso al club, a la afición, que es lo más importante, ni a mi presidente, que es el que me ha puesto aquí», indicó el entrenador del Real Madrid, que subrayó que va a defender a su plantilla «hasta la muerte» y que no le va a tirar «la mierda a nadie» pese a los malos resultados.

Señalado como uno de los responsables del descalabro del equipo y cuya nota del curso depende ya exclusivamente de lo que suceda en la Champions, con un peligrosísimo cruce de octavos con el PSG a la vuelta de la esquina, al francés le toca demostrar que está preparado para capitanear la nave también en medio del vendaval. «Cuando las cosas no pasan como queremos, hay que trabajar», manifestó el técnico, que no quiso revelar el contenido de su reunión con los futbolistas. «No te voy a decir lo que hablamos. Son charlas como pueden pasar en cada equipo. Podéis analizar como queráis. Ha sido una charla un poco más larga que otras, pero nada más», apuntó.

Contemporizó pero no reculó Zidane, que insistió en que no quiere refuerzos. «Yo no necesito a nadie, y ya está. No quiero a nadie. Estamos aquí, empezamos con una plantilla y yo creo en mi plantilla», insistió. Entre las causas del bajón del Real Madrid se apunta a la poca confianza de que ha gozado en lo que va de campaña la denominadad 'unidad B', que el pasado curso resultó capital para la consecución de la Liga y la Champions. Futbolistas como Vallejo, Theo, Marcos Llorente, Ceballos o Borja Mayoral han dispuesto de muchos menos minutos de los que tuvieron los Pepe, Danilo, James o Morata. «Lo que me estás diciendo ahora es lo que piensa mucha gente, que hay jugadores que están mal y que tengo que sacarles del equipo. Yo pienso todo lo contrario. Yo voy a ayudarles porque lo que me interesa es la unidad».

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