Verano de pesadilla para el Barcelona

Dembele, uno de los futuribles del Barcelona. :: patrick stollarz. afp
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Dembele, uno de los futuribles del Barcelona. :: patrick stollarz. afp

Ha afrontado la salida de Neymar y recibido calabazas en sus intentos de fichaje Valverde se queda por ahora sin los deseados y sólo cuenta con el alta del lateral Semedo y el repescado Deulofeu

DANIEL PANERO MADRID

El socio 'culé' tendrá para siempre un mal recuerdo del verano de 2017. Ha sufrido los estados de negación, incredulidad, resignación y finalmente rabia con la salida de Neymar al París Saint Germain y ha visto una y otra vez topar al Barcelona con muros en la búsqueda de refuerzos. Los casos de Verratti, Paulinho, Íñigo Martínez, Coutinho y Dembélé demuestran que el poderío que antaño poseía el equipo azulgrana en el mercado ya no existe.

Todo empezó con el 'caso Verratti'. El Barcelona buscaba el equilibrio en el equipo, un jugador de ida y vuelta. Las negociaciones con el PSG, un club que no necesitaba vender, fueron misión imposible a pesar de la voluntad del jugador y desencadenaron en un contragolpe letal para los culés. La entidad de Al Khelaifi había puesto sus ojos en Neymar.

Con la operación para traer al centrocampista clausurada, el Barcelona fijó su mira en un objetivo más modesto. Paulinho, del Guangzhou Evergrande, tenía el poderío físico para cumplir esa función y su precio podría rondar los 30 millones. Eso pensaba la entidad que preside Josep María Bartomeu, una versión que bajo ningún concepto coincidía con la del equipo chino, que se mostró reacio a negociar y dio portazo al interés hasta que se cerró la ventana de fichajes en el país oriental.

Tras las dos negativas se produjo la verdadera explosión en 'can Barça'. El PSG se lanzó de lleno a por el fichaje de Neymar y desató un culebrón que hizo que el resto de operaciones se paralizaran hasta que el caso del brasileño fuese resuelto. El desenlace no pudo ser peor. La entidad parisina desembolsó la cláusula de 222 millones y originó otro huracán, el de las urgencias. Desde la marcha del ex del Santos, el Barcelona vive una carrera contrarreloj para perfilar el equipo antes del inicio de la Liga la próxima semana. Bartomeu tiene la misión de ilusionar al socio tras la marcha de una de sus estrellas más preciadas.

La serie de catastróficas desdichas se ha completado esta semana con la locura del Barça para distribuir la cantidad recibida por Neymar. Íñigo Martínez, petición de Ernesto Valverde, fue desestimado después de que la Real Sociedad se remitiera a los 32 millones que tiene de cláusula. Descartado el central, ahora el Liverpool y el Borussia Dortmund con Coutinho y Dembélé, respectivamente. La situación es similar. Ambos jugadores quieren salir -el brasileño solicitó ayer el 'transfer request' y el francés se ha negado a entrenarse- pero las dos entidades están decididas ha convertir la negociación en un camino tortuoso.

Los 'reds' y su entrenador, Jürgen Klopp, han mantenido una y otra vez que el club «no atenderá ninguna oferta por el jugador», una reacción que ha hecho que el Barcelona sobrepase los 100 millones de oferta. El caso de Dembélé también tiene visos de acabar en una propuesta mareante. El Borussia Dortmund ha rechazado la primera intentona culé y ya se especula con una nueva intentona de 90, además de 30 en variables.

Pese a ser un verano complicado, son varios los que ven en la salida de Neymar la posibilidad de optar por un cambio de rumbo. «A lo mejor el Barcelona hace un mejor equipo sin él», afirmó Vicente del Bosque. Su opinión coincide con la dada ayer por Rivaldo. «Puede servir para reforzar el espíritu del equipo, demostrar que los jugadores vienen y van, pero que el club está muy por encima», aseguró el que fuera la estrella azulgrana a finales del siglo XX y principios del XXI.

Ahora la pelota está sobre el tejado del Barcelona. Puede optar por elevar sus pretensiones hasta las exigencias del Liverpool o el Borussia Dortmund, con las cuales mantendría un tridente ofensivo, o bien elegir un cambio de guión que permita variar el esquema y adaptarse a las cartas que ya posee en la plantilla. En cualquier caso, el equipo de Valverde comenzará La Liga sumido en un verano de pesadilla. Sólo ha cerrado el fichaje de Nelson Semedo, la tercera opción del técnico que prefería a Bellerín y Azpilicueta, y ha repescado a Deulofeu, al que se recompró por 12 millones con intención de venderlo tras su buen ejercicio en el Milan pero que viendo el panorama tiene todas las opciones de quedarse para pelear por un puesto en el once.

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