Los últimos once duelos de Iniesta, que sueña con el 15-J en Moscú

R. ERRASTI

Lleva 123 partidos internacionales con España y sabe que no alcanzará los 150 de su «amigo» Ramos. A su círculo más íntimo ya le ha confesado que la opción de dejar su amado Barça, a donde llegó siendo niño, para irse a China (tiene una oferta de tres temporadas del Tianjin Quanjian a razón de 35 millones netos por campaña) está «muy meditada» aunque públicamente afirma que aún no está «decidida». Su entorno ya ha deslizado, sin ninguna mala voluntad, que le queda poco en nuestro país (el movimiento incluiría una inyección a Bodega Iniesta SL) pero que desea irse por la puerta grande. «Por momento y naturaleza posiblemente el Mundial sea mi última aparición en la selección si Dios quiere. Por momento y por todo, es similar a lo que me pasa en mi club. No quiero estar por estar, no tengo la necesidad de estar en un sitio por quien he sido si no por quien soy. Pero este año no hay otro foco que no sea lo deportivo», explica.

11 días antes de cumplir 34 años, comunicará el 30 de abril, fecha indicada en su contrato vitalicio renovable año a año, que dejará el club. «Va a ser difícil. Nada me ilusiona más que levantar los tres títulos (Liga, Copa y Champions con el Barcelona) este año». Sería su novena Liga, su sexta Copa y su quinta Champions.

Y luego, un segundo Mundial. Debutó ante Rusia en su tierra, Albacete, y dirá adiós en Rusia. «Es una de esas casualidades de la vida», dice sonriendo. Ha imaginado muchas veces el final ideal el 15 de julio en Moscú. «Soñaría con que mi despedida levantando el Mundial, es lo que todos soñaríamos y ojalá sea así y sea una despedida bonita». Para ello deberá completar aún otras diez citas más: los dos amistosos de esta semana (Alemania y Argentina, los previos a la Copa del Mundo frente a Suiza (en Villarreal) y Túnez (en Krasnodar) más los tres de la primera fase mundialista (Portugal, Irán y Marruecos) antes de los octavos, cuartos y semifinales.

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