La ubicación de Coutinho, un dilema para Valverde

Coutinho disputa un balón con el alavesista Ibai Gómez en el Camp Nou. :: Toni Albir. EFE/
Coutinho disputa un balón con el alavesista Ibai Gómez en el Camp Nou. :: Toni Albir. EFE

El técnico cosió durante la marcha el roto hecho con la alineación inicial; los laterales suplentes fueron más decisivos Ante el Alavés falló el primer experimento con el brasileño, que arrancó por la derecha y limitó los movimientos de Messi

P. RÍOS BARCELONA.

El Barça salió vivo del tradicional partido espeso y tormentoso en el que cada temporada pincha en el Camp Nou ante un rival de menos entidad, en este caso el Alavés, que casi repite la gesta del pasado curso (1-2). Los goles de Luis Suárez y Leo Messi dieron la vuelta al marcador en los últimos minutos, pero lo sucedido sirve de serio aviso porque confirma algunos temores: la Copa vuelve a pasar factura física en enero y costará ubicar a Coutinho en un 4-3-3 en un equipo que estaba funcionando de maravilla con un 4-4-2 clásico.

Valverde jugó al despiste en la víspera del encuentro ante el Alavés afirmando que no podía hacer demasiadas rotaciones «porque la prioridad es la Liga y si comenzamos a hacer cuentas y a pensar más en otras competiciones la diferencia irá menguando». Sin embargo, a la hora de la verdad dio descanso a los dos laterales titulares, Sergi Roberto y Alba, y al mediocentro más insustituible del mundo, Sergio Busquets. Y se atrevió con un ensayo extraño con Coutinho por la derecha e Iniesta por la izquierda en un 4-4-2 descompensando porque a Paulinho también le gusta pisar área.

A Rakitic, pivote ocasional, se le amontonó el trabajo sucio para frenar las contras vitorianas. Messi, protagonista de una exhibición de liderazgo y compromiso el jueves pasado en la remontada ante el Espanyol, evidenció falta de chispa porque es humano y jugar cada tres días partidos ante defensas numantinas desgasta. Pese a todo, logró el 2-1 definitivo con un gran gol de falta y suma 20 dianas en 21 jornadas, fiel a sus cifras estratosféricas. Del mismo modo, Luis Suárez encadenó ocho jornadas seguidas marcando en un día en el que tampoco estuvo fino, reconociendo incluso tras el encuentro uno de los problemas del Barça en un día así: la relajación. «Si no estás al cien por cien concentrado no ganas y a veces te puede jugar una mala pasada mirar la clasificación porque ves al rival más abajo y te puedes relajar»...

Valverde cosió durante la marcha el roto que había hecho con la alineación. Entraron Sergi Roberto y Alba al mismo tiempo y Coutinho se fue a la ducha dejando buenas sensaciones individuales, pero mostrando una falta de adaptación lógica a lo colectivo. Más o menos quedó claro que por la derecha no debe jugar porque no sólo está más cómodo entrando por la izquierda a pierna cambiada, sino que en esa zona limita el movimiento preferido de Messi: la diagonal de derecha a izquierda. Se intuye que deberá formar en un 4-3-3 en un tridente ofensivo con Messi y Luis Suárez, dejando la media a Rakitic, Busquets e Iniesta. Pero el de Fuentealbilla, el mejor con el balón ante el Alavés, tiene carencias defensivas y la acumulación de jugadores de corte ofensivo amenaza la fortaleza mostrada hasta ahora por el Barça. Eso no pasará en la Liga de Campeones porque el brasileño no podrá disputarla al haberlo hecho ya con el Liverpool. Habrá que ver cómo afronta el dilema Valverde en Liga y Copa, este jueves ya en la ida de la semifinal ante el Valencia en el Camp Nou.

Pocos hablan ya de Neymar, ni siquiera para comparar el primer duelo de titular del actual '10' del PSG con el primero de Coutinho. Sí lo hizo Dani Alves en una entrevista con FIFA, en la que aseguró que no tuvo nada que ver con el fichaje por su equipo de su compatriota, aunque indicó que era bueno que se fuera del Barcelona para «salir de la sombra» de Leo Messi. «Jugar con alguien tan incomparable como Leo es la cosa más increíble que te puede pasar, pero siempre tendrás la duda de si tú tienes realmente la calidad o es él. Las posibilidades de tener logros individuales aumentan cuando uno no está tan cerca de un jugador» como Messi por lo que «para la madurez de Ney y para la selección brasileña era importante que caminara por sí solo» antes de agregar que no trató de influirle para que fichara por el PSG.

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