Exhibición al son de Isco y Silva

Exhibición al son de Isco y Silva
Álvaro Cabrera

La Rosaleda vibra con el juego de España, que apabulla a Costa Rica desde el primer minuto con infinidad de recursos

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

La fiesta fue completa en La Rosaleda, aunque quizá la prueba no sirvió de mucho a Julen Lopetegui, porque Costa Rica planteó poca oposición y no fue ni la sombra de ese equipo rocoso que se esperaba. La Roja mostró un nivel alto de juego, superó líneas con una pasmosa facilidad y, sobre todo, contó con el liderazgo de Isco y Morata, dos bisagras perfectas en cada acción. Sólo faltó la guinda del gol del duende de Arroyo de la Miel, pero fue una delicia ver al niño hecho hombre en otra de sus prodigiosas exhibiciones. La Federación Española puede sentirse feliz, porque Málaga ha presentado su candidatura a un encuentro internacional de más empaque.

5 España

Kepa (2);Odriozola (2), Sergio Ramos (1) -Bartra (1), min. 46-, Piqué (2) -Nacho (1), min. 46-, Jordi Alba (2); Thiago (1), Busquets (2) -Saúl (2), min. 46-, Iniesta (2) -Luis Alberto (1), min. 74-; Silva (3), Morata (2) -Iago Aspas (1), min. 46- e Isco (3) -Asensio (1), min. 65-.

0 Costa Rica

Carvajal (0); Gamboa (0), Waston (0) -Gutiérrez (1), min. 62-, Óscar Duarte (0) -González (1), min. 56-, Calvo (0), Oviedo (0) -Matarrita (1), min. 66-;Borges (1), Tejeda (1), Bolaños (1) -Wallace (x), min. 60-; Ureña (1) -Ortiz (1), min. 56- y Venegas (1) -Rodríguez (1), min. 75-.

goles
1-0, min. 6: Jordi Alba remata a placer un centro de Silva. 2-0, min 23: Morata, tras un rechace en una acción de Silva. 3-0, min. 51: Silva, en un error defensivo visitante. 4-0, min. 55: Silva recupera la pelota, se interna y marca de tiro cruzado. 5-0, min. 73: Iniesta, en tiro desde la frontal.
Árbitro
Anastasios Sidiropoulos (Grecia). Sin problemas. Tarjeta a Waston yThiago.
incidencias
Lleno en La Rosaleda (29.323 espectadores). Minuto de silencio por Rivilla, Sanchís padre y Chiquito de la Calzada.

Se suponía que para la selección española el nivel de exigencia del amistoso en La Rosaleda iba a residir en la firmeza que mostrara su rival. Pero de poco debió de servir el trabajo de los últimos cinco días de Costa Rica en Málaga, porque la superioridad de La Roja fue apabullante desde el primer minuto. Ya no es sólo que los ‘ticos’ se vieran abrumados por la insultante posesión de la pelota de los locales. Sencillamente el seleccionador visitante se equivocó de cabo a rabo con el planteamiento. Como si no tuviera estudiado que los laterales (ayer Odriozola y Jordi Alba) son dos puñales.

La conclusión es sencilla: a los seis minutos ya había llegado el primer gol, precisamente en una aparición de Jordi Alba en zona de remate; a los diez el partido olía a goleada, y antes del cuarto de hora el técnico visitante se vio obligado a sumar una pieza más en la medular (ya fueron cuatro, no tres) para proteger al quinteto defensivo. Al menos así Costa Rica evitó que se mantuviera el carrusel de envíos al hueco para aprovechar los desmarques de Morata, aunque a cambio cualquier salida de los ‘ticos’ se antojaba estéril porque su referente arriba, Ureña, no tenía compañeros por delante del balón.

Evidentemente Isco fue el protagonista –al margen de Piqué, claro, aunque esto ya es un cláisico– y no defraudó. Por unos minutos Málaga rememoró aquella experiencia maravillosa de la Champions (desgraciadamente tan efímera y con un desenlace tan bochornoso) con la exhibición del duende de Arroyo de la Miel: sus fintas, sus túneles, sus aperturas, sus quiebros, su movilidad, sus pases letales... Y sazonado con un despliegue físico espectacular.

España no dio opción a su rival e incrementó su ventaja en el ecuador de la primera parte en otra aparición de Silva en la que Morata no falló. Sí lo hizo el ariete en dos o tres ocasiones antes del descanso –la última, en un regalo de su socio Isco–, aunque el futbolista que más merodeó el gol fue Piqué. De Costa Rica hubo pocas noticias. Bastante tuvieron sus jugadores con perseguir sombras, incluso después de blindarse más.

Cambios tras el descanso

En la reanudación Lopetegui cambió a la pareja de centrales (entraron Bartra y Nacho), incluyó a Saúl en la medular por Busquets y cambió de ‘nueve’ (Iago Aspas por Morata). Pero la actitud de España no cambió. Bien es cierto que la segunda parte arrancó con esperanzas para los ‘ticos’ por un mal control del debutante Kepa –Iribar debutó frente al Málaga y él lo hace como internacional en La Rosaleda– y un descuido de Odriozola, pero la movilidad de Isco y Silva permitió jugar con comodidad entre líneas. De este modo, la zaga costarricense tuvo que recular y tiró del bloque hacia atrás. La Roja siguió jugando con comodidad, siempre mirando de frente, y se oteaba algún gol más conforme se zarandeara el árbol. Y así llegaron en apenas cuatro minutos dos tantos más, ambos con el sello de Silva.

El medio punta canario, en una indiscutible madurez, ya había participado en los dos primeros goles y encontró la recompensa en dos acciones en las que la defensa y el portero visitantes alfombraron el camino. Instantes después La Rosaleda despidió entre vítores a Isco, que ha vivido dos días inolvidables en casa.

El seleccionador visitante comenzó a mover piezas en defensa, pero ni por esas. Iniesta, poco habituado al gol en los últimos años, redondeó la faena con un avance marca de la casa, con el balón cosido al pie, y la mandó al rincón (sin Keylor Navas bajo los palos, la seguridad de Costa Rica se reduce considerablemente). Fue marcharse el héroe de Sudáfrica y casi concluir el partido. En la fase final se produjeron el debut de Luis Alberto, aquel que no cuajó en el Málaga; un gol fallado por Iago Aspas y una parada final de Kepa, que evitó así un mínimo consuelto para los ‘ticos’. España hoy por hoy es mucha España, una orquesta bien afinada que encima cuenta con solistas de talla mundial. La fiesta fue completa en La Rosaleda. Málaga nunca falla con La Roja.

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