España también cuando sestea en partidos de escasa exigencia

Un zapatazo de Illarramendi le permite a La Roja mantener sus buenos números con Lopetegui: 14 encuentros con gol y sin una derrota

RODRIGO ERRASTI

jerusalén. Desde hace miles de años personas de todas partes del mundo acuden a Jerusalén movidas por la fe. A España le tocó cerrar la clasificación para el Mundial en Tierra Santa, pero su buen hacer previo le hizo presentarse en el Teddy Stadium sin la necesidad de conseguir el triunfo ante una selección sin objetivo alguno. Aunque los milagros existen, y de eso saben mucho en este lugar del mundo, parecía improbable que el duelo pudiera tener ese mismo ritmo que la selección de Lopetegui había metido a los diez anteriores. No lo hizo, pero un zapatazo a bote pronto de Illarramendi mantuvo la racha triunfal de España.

0 ISRAEL

1 ESPAÑA

Israel
Harush, Keitjens, Tibi, Ben Haim, Davidzada, Cohen, Nacho, Kabha (Bitton, min. 67), Atar (Benayoun, min. 75), Melikson (Ben Chaim, min. 55), Hemed.
España
Reina, Azpilicueta, Nacho, Ramos (Aspas, min. 46), Monreal, Busquets, Viera, Illarramendi, Pedro (Callejón min. 76), Aduriz (Isco, min. 65) y Asensio.
Gol
0-1: min. 77, Illarramendi.
Árbitro
Craig Thompson (Escocia).
Campo
No hubo lleno en el Teddy KollekStadium.

España era poco reconocible, ya que sólo Ramos repitió respecto a los que golearon a Albania. Aunque Viera, el sexto debutante de la era Julen, con el '10' a la espalda parecía desde lejos Thiago, se notó que Busquets, en su centenario internacional, no había compartido zona ancha con el canario ni con Illarramendi. El realista compareció como interior zurdo, pero su tendencia a ayudar delante de la zaga taponó la zona ancha. Los centrales dejaron una acción curiosa, ya que llegaron a pasarse de cabeza la pelota cinco veces seguidas.

Tampoco ayudó el miedo inicial hebreo, con un equipo situado alrededor de su área con la esperanza de que su rival errase para disponer de un gol que compensase tanta tensión alrededor del equipo. España estaba algo estática y Asensio, el primero en obligar al meta rival con un chut lejano, sufría en esas circunstancias. Intentaba abrir el campo por la izquierda, donde Monreal se asomó menos que Azpilicueta.

Harush, a diferencia de Marciano en Gijón, se mostró firme. Primero en una salida ante Aduriz en una bola al área y en un derechazo de Ramos que sacó de la monotonía el encuentro. Minutos después evitó el 0-1 ante Pedro, que mano a mano no supo colocar la pelota lejos del meta hebreo. Acabó el encuentro muy crecido e incluso remató en la última acción del partido para conseguir un empate a la heroica.

Israel fue dando noticias de su comparecencia en el encuentro, se fue animando y gozó de varias llegadas, una muy clara. La opción de verse por delante devolvió la atención del público al césped. 'Israel a ganar' empezó a corear la grada, que a la vez jaleaba a Isco cuando calentaba y sobre todo al pisar el césped por Aduriz, que segundos antes no llegó a remachar un centro de Asensio.

Su entrada, además de provocar la aparición de un espontáneo en el césped, sirvió para recolocar a España, que había arrancado la segunda mitad con tres centrales, Busquets de capitán y cuatro atacantes (Aspas se sumó entre líneas) en el campo. La pelota empezó a viajar de área a área, Benayoun entró para recibir el aplauso que merecía su trayectoria y cuando el duelo parecía condenado al 0-0 llegó el misil de Illarramendi. Y es que España, que no consiguió el 0-2 porque Callejón fue generoso con Asensio sin darse cuenta de que era fuera de juego, ya gana hasta cuando sestea y vuelve a tener fe en sí misma.

Fotos

Vídeos