El Real Madrid conquista Macedonia

Los futbolistas del Real Madrid celebran el gol de Casemiro que abrió el marcador. :: Nikolay DOYCHINOV / afp
Los futbolistas del Real Madrid celebran el gol de Casemiro que abrió el marcador. :: Nikolay DOYCHINOV / afp

Los goles de Casemiro e Isco hicieron justicia a la superioridad del cuadro de Zidane, que sufrió en el tramo final

ÓSCAR BELLOT

El Real Madrid comenzó la temporada como acabó la anterior: levantando un título. Tras las dudas alimentadas por el pobre balance de la gira por Estados Unidos, el conjunto de Zidane superó al Manchester United y alzó su cuarta Supercopa de Europa en la calurosa noche de Skopje. Los goles de Casemiro en la primera parte e Isco en la segunda sirvieron al vigente campeón de la Champions League para poner la primera piedra en lo que en la 'casa blanca' sueñan sea el camino hacia el 'sextete'. Se hizo así justicia a la enorme superioridad de un cuadro que fue dueño y señor de dos terceras partes del choque pero que sufrió demasiado en la última media hora ante el juego directo de un United, que había acortado distancias por mediación de Lukaku, poblado de torres poco dotadas con el balón en el pie pero poderosísimas cuando el esférico sobrevuela el área.

2 R. MADRID

1 M. UNITED

Real Madrid
Keylor Navas, Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo, Casemiro, Kroos, Modric, Isco (Lucas Vázquez, min. 73), Bale (Asensio, min. 73) y Benzema (Cristiano Ronaldo, min. 82).
Manchester United
De Gea, Valencia, Lindelöf, Smalling, Darmian, Matic, Ander Herrera (Fellaini, min. 55), Pogba, Mkhitaryan, Lingard (Rashford, min. 46) y Lukaku.
Goles
1-0. min. 24, Casemiro. 2-0. min. 51, Isco. 2-1. min. 61, Lukaku.
Árbitro
Gianluca Rocchi (ITA). Mostró amarilla a Lingard por parte del Manchester United y a Carvajal y Sergio Ramos por el lado del Real Madrid
Incidencias
Partido de la Supercopa de Europa disputado en el Estadio Nacional Filipo II de Skopje (Macedonia) ante unos 33.000 espectadores. Se efectuaron dos parones, en el minuto 30 y en el 70, para que los futbolistas pudiesen refrescarse ante el tremendo calor que hizo en la capital de Macedonia.

El partido evidenció el abismo que media entre ambas escuadras. Un Real Madrid que alternó con solvencia el vértigo y la pausa, y un Manchester United que, consciente de su inferioridad, buscó sus opciones en los errores del rival y a base de bombear balones a sus gigantes. Una apuesta pobre por parte del conjunto más poderoso del planeta, en términos económicos, y que pudo verse, sin embargo, inmerecidamente premiada de no haber negado Keylor Navas un gol a Rashford a diez minutos del final. El tico salió victorioso de su cruce con el talentoso delantero y el Real Madrid prolongó la su exitosa relación con las finales a nivel internacional. Desde el año 2000, cuando perdió la Intercontinental ante el Boca Juniors, ha ganado las últimas once que ha disputado: cuatro de la Champions, cuatro de la Supercopa de Europa, dos del Mundialito de Clubes y una Intercontinental. Zidane, por su parte, mantiene inmaculado su expediente: cinco de cinco desde que aterrizó en el banquillo blanco.

Salió el galo con diez de los once titulares de Cardiff, tomando Bale el lugar que correspondiera entonces a Cristiano Ronaldo. El extremo fue uno de los más destacados sobre el césped, con una asistencia en el gol de Isco y un balón al larguero. Era la decimocuarta suplencia del '7' en los 397 encuentros en los que se ha vestido de corto con el Real Madrid y la primera desde que Zidane ocupa el banquillo. El francés le dio entrada en la recta final para amenazar al Manchester United.

Tiró de jerarquía el equipo español en los primeros minutos ante un conjunto que se parapetaba con tres centrales y dos laterales para intentar contener las embestidas de su adversario. Estuvo, pese a ello, a punto de pagar caro un desajuste de la zaga cuando Marcelo colgó un balón que alcanzó la bota de Bale, cuyo remate de primeras se fue a la derecha de De Gea. De grietas en la retaguardia ha andado sobrado el Madrid este verano, y por ahí trató de buscarle las cosquillas Mkhitaryan. Era un partido de ida y vuelta, con ocasiones encadenadas. Gozó de una extraordinaria Casemiro al rematar de cabeza un centro que se estrelló contra el larguero.

La pólvora de Casemiro

Despojados del balón, los 'red devils' se abonaban a la contra. No despreciaba el Madrid esa opción pero, a diferencia de su rival, el cuadro de Zidane es capaz de alternar el vértigo con la pausa. Sustentado por la infatigable labor de Casemiro en el corte y la clarividencia de Isco para llevar el balón hasta el vértice del área, fue encajonando paulatinamente a los 'diablos rojos' y acabó hallando el hueco tras un rechace que recogió Carvajal para poner un pase al espacio por el que entraba Casemiro en posición adelantada. El brasileño se ha aficionado a marcar en las finales. Lo hizo en Cardiff, gracias a un rebote afortunado, y volvió a lograrlo en Skopje con un disparo cruzado al primer toque que hubiese firmado Cristiano Ronaldo.

Aprovechó Mourinho el intermedio para quitar a Lingard, que había naufragado en su misión por la banda. Exigió Kroos a De Gea con un zurriagazo desde fuera del área que salvó el internacional español con una fantástica estirada. Nada pudo hacer el meta, sin embargo, ante la solvencia con que Isco culminó una pared con Bale cruzando el esférico al palo largo.

Dos goles abajo, al United se le ponía casi imposible el título. Replicó Mourinho retirando a Ander Herrera, el único capaz de aportar luz a la creación de juego, para introducir a Fellaini. Renunciaba el luso al fútbol como vía hacia el arco rival para encomendarse a los balones largos en busca de sus torres. Una maniobra que le dio el rédito del gol de Lukaku. Resistió sin embargo el Madrid, que terminó conquistando la tierra de Alejandro Magno.

Más

Fotos

Vídeos