Prisión incondicional para Villar

Villar, escoltado por agentes de la UCO en Las Rozas. :: afp

El juez Pedraz manda a la cárcel sin fianza al presidente de la FEF y a su hijo Gorka, acusados de provocar un un agujero de 45 millones

MELCHOR SAIZ PARDO MADRID.

Punto final de la peor manera a la carrera de Ángel Villar. El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha decretado prisión incondicional y sin fianza para el presidente de la Federación Española de Futbol (FEF) y su hijo, Gorka Villar, y del vicepresidente económico de la entidad, Juan Padrón, detenidos el martes en el marco de la operación 'Soule' contra la corrupción en este organismo. El magistrado considera que los tres, que declararon ayer en la Audiencia Nacional, se conjuraron, al menos durante la última década, para consumar el expolio de la federación en beneficio propio a través de todo tipo de irregularidades.

Desde mordidas por la organización de partidos amistosos de La Roja -entre ellos, uno de los investigados es el España-Venezuela del 29 de febrero de 2012, en La Rosaleda-, al pago de favores a las federaciones territoriales, pasando por el saqueo de las arcas de la institución para cubrir su gestión y sus chanchullos. Los tres están acusados de los delitos de administración desleal, apropiación indebida, corrupción entre particulares y falsedad documental. Según la Fiscalía, ambos habrían provocado un agujero patrimonial de casi 45 millones a las arcas de la institución. Respecto del cuarto detenido, el secretario de la Federación de Tenerife, Ramón Ángel Hernández Baussou, el magistrado acuerda la la prisión eludible bajo fianza de 100.000 euros. En caso de depositarlos, su situación se modificará a las medidas de comparecencias semanales, prohibición de salida del territorio nacional y retirada de pasaporte.

En un auto, el juez acuerda esta medida ante la gravedad de los delitos -administración desleal, apropiación indebida y/o estafa, falsedad documental y corrupción entre particulares- lo que pudiera llevarles a huir de la justicia, «máxime ante la gran capacidad económica de la que disponen», dice Pedraz, así como la posibilidad de obstrucción de la investigación, que se encuentra pendiente de analizar la documentación ocupada en los registros.

El España-Venezuela en La Rosaleda del 29 de febrero de 2012 es una de las citas en las que se practicaron mordidas

Las acusaciones que pesan contra el presidente y su hijo son gruesas. Villar gestionó la FEF como si de un cortijo propio se tratara, usando el dinero de la institución no sólo para enriquecerse y enriquecer a sus más cercanos, sino para financiar una vastísima red clientelar entre las federaciones territoriales y locales que garantizaban su continuidad. Así lo revelan las investigaciones de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que ponen el acento en que el todavía presidente y sus prácticas corruptas causaron un tremendo agujero patrimonial a la federación de decenas de millones de euros. Un «fraude masivo y continuado», en palabras de uno de los agentes de la 'operación Soule', que tiene, al menos, diez patas diferentes, según recogen los atestados de la UCO y los documentos en poder del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz.

El Grupo Santa Mónica

El mayor agujero provocado por Villar, cercano a los 44 millones de euros, fue la «adjudicación de contratos relacionados con la cesión de derechos comerciales (de la selección) al Grupo Santa Mónica (propiedad del ya fallecido Jesús Samper) con unos márgenes de ganancias muy elevados para la empresa», tal y como recogen los atestados. Los informes revelan que la firma dejó sin pagar 24 millones de euros a FEF y que el presidente, en febrero de 2013, «acordó la resolución de los contratos con dicha entidad con cláusulas muy favorables a la misma», pagando por el fin de esa relación otros 20 millones de euros adicionales. «Tra estas condiciones leoninas puede subyacer motivos de gratitud hacia el Grupo Santa Mónica», apuntan los documentos.

Miguel Cardenal, entonces presidente del CSD, tras pedir explicaciones a Villar y no obtenerlas, acudió a la Fiscalía que en 2016 comenzó las investigaciones, que no se han quedado, ni mucho menos ahí. Pedraz afirma que Villar «habría concedido beneficios» de «trascendencia económica» a algunos presidentes de federaciones territoriales como «compensación» a su apoyo a su reelección. Es más, el presidente se dedicaba a repartir premios a sus camaradas. Anticorrupción relata en sus documentos que «se habría extralimitado en sus funciones de gestión de patrimonio de la FEF utilizando el mismo para otorgar altos salarios y sobresueldos a determinados directivos con el consiguiente perjuicio económico para la federación».

Tras conocer el auto, el CSD anunció que solicitará de forma inmediata al Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) la incoación de expediente disciplinario a los directivos de la FEF enviados a prisión incondicional y sin fianza. Asimismo, el órgano presidido por José Ramón Lete procederá a convocar a la Comisión Directiva del CSD para acordar la suspensión provisional de Ángel María Villar y su vicepresidente JuanPadrón, una vez conocida la decisión que adopte el TAD.

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