Piqué no cede en la polémica: «Son de Cornellá, es una obviedad»

P. RÍOS BARCELONA

«Espero que no sea la última renovación», dijo Gerard Piqué en la firma de su nuevo contrato hasta 2022 con el Barça, con una cláusula de rescisión de 500 millones. «Mi sueño desde que volví al Camp Nou con 21 años era acabar mi carrera en el club en el que me formé desde niño y espero cumplirlo, nunca me he planteado otra opción, quiero seguir aquí de por vida, es el Barça o nada», explicó en presencia de Josep Maria Bartomeu, presidente del club, un cargo al que podría aspirar en un futuro: «Ya se verá».

El premio añadido podría ser una de las cuatro capitanías que deja libre Mascherano, un brazalete que espera sin obesionarse. La propia plantilla, que no le votó en su momento, debe dar el visto bueno: «A veces me mojo más de la cuenta, hago más ruido del necesario y entiendo que un vestuario a veces prefiere otro tipo de capitán. Me dolió no serlo en otro momento, pero ahora creo que soy otro tipo de persona, quizás no soy un ejemplo para unas cosas, tengo defectos, pero sea o no sea capitán ayudaré en todo».

Volverá a Cornellà-El Prat para enfrentarse en Liga al Espanyol, que le ha denunciado por «xenófobo» por sus referencias al «Espanyol de Cornellà»: «No me arrepiento, pero hoy no toca, es una obviedad, está en Cornellà, como el Joventut está en Badalona, pero el domingo jugaremos allí y si quieres tras el partido ya te daré titulares». También insistió sobre su futuro en que «lo más normal es que tras el Mundial deje la selección». «Es un orgullo vestir la camiseta de la selección, ha sido una etapa inolvidable, pero hay que cerrar etapas bien y hacerlo tras el Mundial sería cerrar esta etapa bien, siendo un jugador importante. La selección me ha dado mucho», agregó. Políticamente, también dejó una perla respecto a Cataluña: «Ya dije que me gustaría que el resultado de las elecciones fuese respetado y me parece que no ha sido respetado».

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