falso 9

El motín del Ney

José Antonio Garriga Vela
JOSÉ ANTONIO GARRIGA VELA

Los motines se ven venir. Lo primero que se presiente es un descontento entre los marineros que se respira en cubierta. No hace falta bajar a la sala de máquinas para descubrir dónde surge el conflicto. Tampoco tiene que quedar reflejado a la hora de enfrentarse con las embarcaciones enemigas. Es una cuestión íntima que ha de quedar en casa. El malestar se adivina en las incómodas relaciones de la tripulación con los jefes. Me encuentro de vacaciones lejos de nuestras aguas territoriales, pero hasta aquí llegan comentarios sobre la reyerta que se ha producido en el Barça desde la marcha Ney. No existen buenas relaciones entre jugadores y directivos. Piqué y Sergio Busquets marcaron el camino. También la foto de varios pesos pesados festejando con Neymar el aniversario de su hijo deja claro de parte de quién está la plantilla. Además, Messi e Iniesta siguen sin firmar sus respectivos contratos, como si estuvieran esperando que Bartomeu y compañía desaparezcan para quedarse tranquilos.

Hay quien dice que en septiembre se producirá el motín. Hasta entonces, Bartomeu hará todo lo posible por cubrirse las espaldas con algún fichaje que desvíe la atención del público. Pero la tripulación tiene más peso que la directiva y el espíritu de revancha parece irreversible. Ney ha sido el detonante de la explosión. Luego se produjo la ineludible colaboración de Piqué a la que se sumaron Sergio Busquets con el amparo de Messi e Iniesta. Ahora la emoción del resultado no está en el terreno de juego sino sobre la mesa, como si jugaran a los barcos y estuviéramos pendientes de quién hunde a quién. Los amotinados por un lado, los discapacitados por otro, no importa que todos defiendan la misma bandera, el enemigo está en casa y hay que librar la batalla.

Fotos

Vídeos