Messi salva la honra del Barça

Los jugadores del Barcelona celebran el tanto de Messi en los últimos minutos del partido. :: afp/
Los jugadores del Barcelona celebran el tanto de Messi en los últimos minutos del partido. :: afp

Su salida fue clave para el líder, que igualó un 2-0 en contra en los minutos finales tras las numerosas ocasiones malogradas por el Sevilla

JESÚS BALLESTEROS

Está tocado por una varita este Barça, que se resiste a perder la condición de imbatido en el presente campeonato liguero. Tiró de orgullo para maquillar uno de sus peores partidos en mucho tiempo y acabó empatando ante un Sevilla enorme en un duelo tan frenético como exigente. El equipo de Montella debió sentenciar antes el choque y acabó pagando el esfuerzo, la brutal falta de acierto ante la meta de Ter Stegen y, sobre todo, la incorporación de Messi al juego.

2 SEVILLA

2 BARCELONA

Sevilla
Sergio Rico; Mercado (Layún, m.46), Kjaer, Lenglet, Escudero; Nzonzi, Éver Banega; Jesús Navas (Nolito, m.82), Franco Vázquez, Correa (Pizarro, m.72); y Muriel.
Barcelona:
Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Umtiti, Alba; Rakitic, Paulinho (Denis Suárez, m.76), Iniesta (Paco Alcácer, m.82), Coutinho, Dembélé (Messi, m.57) y Luis Suárez.
Goles
1-0, m.36: Franco Vázquez. 2-0, m.49: Muriel. 2-1, m.88: Luis Suárez. 2-2, m.88: Messi.
Árbitro
José Luis González González (Comité Castellanoleonés).

Fue el segundo tortazo, el 2-0 de Muriel, el que despertó a Valverde del letargo en el que andaba inmerso su equipo. El técnico culé daba entrada al argentino en busca del más difícil todavía. Media hora por delante y dos goles que remontar. Con el Barça volcado en la meta de Sergio Rico, el choque se convirtió en un auténtico correcalles. Con metros por delante, el Sevilla veía más cerca el tercero que el primero del rival. Messi hizo en un par de minutos más que el resto de compañeros en todo el partido, pero el gol se resistía. Las ocasiones se repartían en una y otra portería en un duelo que acabó de forma frenética.

Cerca del triunfo

El Sevilla veía cada vez más cerca la machada y Montella se desesperaba en el banquillo ante la incapacidad de los suyos para matar el partido de forma definitiva. Grotesco sería el fallo de Navas que solo ante Ter Stegen erraba lo imposible. Un fallo crucial a la vista del resultado final. Minutos más tarde tendría otra el atacante andaluz que sacó notablemente el portero alemán del Barça.

Entre tanto gazapo local, Messi pedía una y otra vez el cuero en busca de la remontada. En apenas un minuto y medio, entre el 87 y el 89, el Barça mostraba su capacidad para resurgir de lo más profundo y mostrar por qué le sacan 12 puntos a su inmediato perseguidor. Luis Suárez, desaparecido en combate todo el duelo, marcaba el primero tras un saque de esquina, mientras que Messi lograría el empate a escasos segundos para que se cumplieran los 90 reglamentarios. Todavía temería el Sevilla por el punto que aún tenía. Abatido, roto por el esfuerzo ofrecido, se veía incapaz de frenar la avalancha del Barça.

Está claro que la Champions es la Champions, pero el Sevilla puso más de su parte en ganar el choque liguero. Al Barcelona, más allá de las ausencias de Messi o de Busquets en el once inicial, se le notó preocupado de su duelo ante la Roma. Que el equipo de Valverde cuente con 12 puntos de ventaja sobre su inmediato perseguidor distorsiona también este tipo de encuentros y la valoración que se pueda hacer del conjunto azulgrana.

Pese al mal partido, sacó la casta para levantar los goles de Vázquez y Muriel y equilibrar un choque de dominio local. Dejar a Messi en el banquillo para el final es un lujo que pocos pueden permitirse.

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