Messi no puede tirar en solitario de Argentina, que no puede fallar en la última jornada

COLPISA BUENOS AIRES.

Con su superestrella Messi a la cabeza, Argentina se quedó al borde del abismo, cerca de terminar fuera de un Mundial por primera vez desde 1970, tras disputarse otra jornada del emocionante premundial sudamericano. La penúltima jornada terminó como empezó: sólo Brasil está clasificado y las restantes tres plazas directas y la repesca para el quinto siguen disponibles. Con el pobre empate en casa (0-0) ante Perú, la albiceleste ahora depende de una ayuda de su eterno rival, Brasil, y no tiene otra opción que ganar a Ecuador el martes en la altura de Quito (2.850 metros), donde los argentinos suelen sufrir.

Chile, que derrotó 2-1 a Ecuador, y Uruguay, con su empate 0-0 frente a Venezuela a domicilio, fueron los más beneficiados en una jornada donde en los cinco últimos minutos de los tres partidos cardiacos que se jugaron de forma simultánea se produjeron cambios permanentes. Por ejemplo, en el minuto 78, Colombia tocaba la clasificación con una victoria 1-0 frente a Paraguay, pero esta le dio vuelta y terminó ganando en la prolongación por 1-2. Mientras, Chile ganaba 1-0 hasta el minuto 82, cuando Ecuador empató y parecía que a La Roja se le venía el mundo abajo, pero apareció Alexis Sánchez en el 85 y los chilenos volvieron a la vida.

Argentina está con respiración artificial y con pésimo pronóstico, porque Messi juega literalmente solo, sin la ayuda de ninguno de sus escuderos, que lo ven pasar y piensan que él juega a otro deporte. Atrae rivales, envía pases y no lo entienden.

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