Manotazo a la cara en Moscú del Atlético

RODRIGO ERRASTI

La visita del Atlético a Moscú dejó cosas para el recuerdo y pese a que la mayoría fueron buenas la lesión de Filipe sobresale sobre todas las demás. La temperatura, tres bajo cero, provocó que el duelo se jugase en un terreno de juego que tenía las rayas rojas y un balón del mismo color. El frío no arrugó al bloque visitante. Correa, esta vez ariete junto a un Torres que se estrenó en la Europa League como rojiblanco, puso el 0-1 que calmó cualquier iniciativa local de remontada. El argentino, que hizo un sombrero maravilloso antes del 1-5 de Griezmann, está siendo más certero: suma 8 goles, misma cifra que en sus dos campañas previas.

Tras el 0-1 supimos que Werner tiene manos. Las sacó en dos remates lejanos, aunque en el tercero acertó un Lokomotiv que probó fortuna cada vez que se acercó a la media luna del área. Hubo un tramo en el que el Atlético quizá rebajó en exceso la tensión al punto de permitir demasiados disparos lejanos. Filipe creó el 1-2 que enterró la poca emoción que le quedaba al asunto. Saúl, ya decisivo en la ida con el zurdazo que abrió el marcador y el pase que generó el 2-0, rubricó con la diestra una buena jugada colectiva. Siguió tomándose en serio el partido el equipo español, quizá incluso demasiado.

Así, Filipe se jugó el tobillo al evitar un tio de Eder a bocajarro ante Werner. En cuanto cayó al suelo se echó la mano a la cara. Lo mismo hizo Simeone. Sufre 'un fuerte traumatismo en la pierna izquierda' y se le harán pruebas para descartar afectación del peroné. Compareció Lucas, que horas antes dijo sí a ir con Francia tras declararse español y estar en trámites para ir con La Roja.

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